Un aporte a la calidad

Si bien Exactas es socia fundadora, la participación de miembros de la Facultad en el IRAM respondió, durante décadas, más a la iniciativa individual que a una decisión institucional. Esta relación recién se formalizó en 2010. Ahora, sus coordinadores convocan a un mayor número de investigadores para que se sumen a estas tareas que generan un beneficio para toda la sociedad.

23 de mayo de 2013

Casi todos los países cuentan con un organismo nacional de normalización encargado de generar regulaciones y estándares de calidad en muy diversas áreas que abarcan variados sectores productivos para promover el uso racional de los recursos, la innovación, facilitar la producción, el comercio y la transferencia de conocimiento.

En Argentina esa misión es llevada a cabo por el IRAM (Instituto Argentino de Normalización y Certificación). Se trata de una asociación civil sin fines de lucro, que fue fundada en el año 1935 por representantes de diversos sectores de la economía, del gobierno y de las instituciones científico-técnicas.

A partir de la participación de personas que representan a los diversos sectores involucrados –productores, consumidores, académicos, etc.-, el IRAM establece normas en diferentes campos: alimentos, ambiente, combustibles, construcciones, eficiencia energética, electrotécnica, energía, gestión de la calidad, química, mecánica, metalúrgica y siderúrgica, responsabilidad social, salud, seguridad, tecnología de la información.

Cada una de las normas, que se crean por consenso en comisiones reunidas para tratar cada tema de manera específica, constituye un documento público y establece una serie de reglas técnicas estandarizadas para gestión, productos y seguridad de empresas y organizaciones. La aplicación de las normas es voluntaria pero, en muchos casos, son tomadas posteriormente por las autoridades como base para dictar regulaciones de carácter obligatorio. En la actualidad el IRAM cuenta con, aproximadamente 7.800 normas aprobadas.

En el plano internacional el IRAM es el único representante argentino ante los organismos regionales de normalización y ante la ISO (International Organization for Standardization) que es una red integrada por los institutos nacionales de 164 países.

Exactas fue miembro fundador del IRAM, pero durante varias décadas la participación de sus miembros fue irregular, ya que dependía más de un compromiso individual que de una decisión política formal.

Hacia mediados de la década del 90, el químico de Exactas Julio Fuchs, alentado por el investigador Juan Castagnino, comenzó a concurrir al IRAM y se incorporó a un grupo en el que se trabajaba sobre calidad de suelos. Su interés y participación fue creciendo con el tiempo. Hacia el año 2002 logró que las autoridades lo nombraran como representante de la Facultad y, convencido de la importancia, del tema comenzó a reclutar a otros científicos para que se sumaran a la tarea.

De esta manera se acercó a la doctora en Ciencias Químicas María del Carmen Ríos de Molina. “Yo tenía ganas de participar pero creía que esa participación, mía y de otros investigadores, tenía que tener un marco institucional. Tenía que quedar claramente establecido que íbamos a desarrollar esa actividad en representación de la Facultad”. Con ese objetivo fue a ver al decano Jorge Aliaga, quien aprobó su idea. Así, a finales de 2010, a partir de un Reglamento elaborado por la secretaria adjunta de Investigación Laura Pregliasco, el Consejo Directivo nombró formalmente a Fuchs y Ríos de Molina como coordinadores, titular y suplente, de los representantes técnicos de Exactas ante el IRAM.

Los coordinadores consideran fundamental la presencia de investigadores en las comisiones de estudio de las normas IRAM. “La presencia de expertos académicos es muy importante para darle sustento científico formal a las decisiones que allí se toman. Sin la presencia académica las regulaciones pueden tener distorsiones muy severas. No hay que olvidarse que allí se juegan intereses muy fuertes y que las empresas hacen mucha presión para que las normas que se aprueban no afecten sus negocios”, advierte Fuchs.

Por sus características, Ríos de Molina afirma que esta actividad constituye una transferencia concreta de conocimiento de Exactas hacia la sociedad y, por lo tanto, se trata de una obligación de la Facultad. “Para mí, Exactas tiene que demostrarle a la sociedad que invirtió bien el dinero formando profesionales universitarios que le devuelven a esa sociedad cosas que la sociedad necesita. Las normas son una necesidad. Bueno, nosotros debemos hacer nuestro aporte para que esas normas salgan”, afirma con vehemencia.

Por todas estas razones, los coordinadores convocan a los investigadores y docentes de todos los departamentos de la Facultad para que se sumen voluntariamente a estas tareas. Con ese fin, los interesados se pueden comunicar por mail con Julio Fuchs () o con María del Carmen Ríos de Molina (). “Sabemos que hay gente interesada y que no sabe adónde ni a quién dirigirse. Nosotros los vamos a asesorar para que puedan empezar a participar”, asegura Ríos de Molina.

Representantes técnicos
A partir de su nombramiento formal por parte del Consejo Directivo, en el año 2011, han formado parte de los distintos organismos de estudio de normas en el IRAM, además de Fuchs y Ríos de Molina, los siguientes miembros de la Facultad: Natalia Piol, Julia Pettinari, Andrea Romero, Marian Tanuz, Liliana Guerra, Horacio Bogo, Fabiana Lo Nostro, Fernando Meijide, Virginia Diz y Mónica Kotler.
 

Fuente: El Cable Nro. 819

Gabriel Rocca