Buen pronóstico
Se puso en marcha por primera vez el Programa de Formación de Recursos Humanos en Ciencias de la Atmósfera que prevé importantes becas con salida laboral asegurada en el Servicio Meteorológico Nacional. La iniciativa tiene por objetivo aumentar la cantidad de profesionales y técnicos en un área de conocimiento estratégica para el país.
En la actualidad nuestro país está viviendo una situación que se podría caracterizar como una “emergencia meteorológica”. Pero no se trata de una tormenta con granizo inminente, ni de alguna otra consecuencia derivada del cambio climático. Lo que ocurre es que Argentina está sufriendo una marcada falta de profesionales y técnicos relacionados con las ciencias de la atmósfera. Con el objetivo de evitar que esta situación se agrave en el futuro, se lanzó un programa especial de becas con salida laboral asegurada, que aspira a revertir este escenario.
“La iniciativa surge cuando el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) nos transmite la necesidad imperiosa de contar con recursos humanos en un plazo muy perentorio”, cuenta Celeste Saulo, directora del Departamento de Ciencias de la Atmósfera. Y sigue, “como consecuencia de años de intervención militar, el organismo no tuvo una política clara de renovación de su personal. Actualmente, los trabajadores de la planta tienen una edad promedio que ronda los 53 años, y esta cifra es aún mayor en el interior del país. Haciendo una proyección de jubilaciones surge que en dos o tres años no habrá profesionales para reemplazar a los que se van”, explica con preocupación.
La situación puede tornarse particularmente crítica en el ámbito aeroportuario. Muchas de esas estaciones son operadas por personas muy capaces pero que se formaron a partir de la experiencia, lo que contraría la reglamentación internacional en la materia. De allí que el organismo internacional encargado de controlar las aeroestaciones advirtió que para el año 2012 no permitirá que haya más aeropuertos funcionando sin personal universitario a cargo.
Las proyecciones indican que para hacer frente a este conjunto de situaciones críticas se requieren unos cincuenta bachilleres en Ciencias de la Atmósfera para ocupar distintos puestos a lo largo de todo el país. Sin embargo, la carrera que se dicta en Exactas y que es la única en el país que forma este tipo de profesionales, tiene una tasa de egresos de cinco licenciados por año y menos aún de bachilleres.
El Bachillerato en Ciencias de la Atmósfera nació en 1989 como una carrera corta que tenía como objetivo principal proveer de recursos humanos al Servicio Meteorológico. No obstante, dado que el organismo prácticamente no incorporó personal de estas características a lo largo de más de una década, la carrera fue perdiendo sentido y la matrícula se fue apagando. A tal punto que en los últimos tres años sólo ingresaron dos estudiantes.
Dado este escenario tan complicado, la Facultad junto con el Ministerio de Ciencia, Técnica e Innovación Productiva y el Servicio Meteorológico Nacional, lanzaron este programa de formación que cuenta con becas de características particulares. “Está dirigido a estudiantes de matemática, física, ingeniería y carreras afines, de cualquier universidad nacional, que hayan aprobado el núcleo duro de las materias de matemática y física. Con esos requisitos cumplidos, las becas se otorgan durante 18 meses, que es el plazo establecido para que egrese como bachiller”, aclara Saulo.
Quienes ingresen en el programa recibirán mil quinientos pesos mensuales si viven en Buenos Aires y sus alrededores y dos mil quinientos pesos si su lugar de residencia se encuentra a más de 50 km de la Capital Federal. Además, firmarán un compromiso con el SMN que le asegurará al becario que, una vez que se reciba, va a comenzar a trabajar en alguna dependencia de esa institución.
La apuesta más importante del proyecto pasa por captar estudiantes del interior del país para que vengan, se formen en la Facultad y luego vuelvan a sus provincias de origen. “Esto se debe a que las necesidades más marcadas del SMN se encuentran en las provincias. Por esta razón se estableció, también, una diferencia de dinero importante para aquellos que tengan que viajar e instalarse en la Capital para estudiar”, describe Saulo.
Para la investigadora el proyecto presenta otra enorme ventaja para los estudiantes de cualquier provincia que quieran aprovecharlo. “La persona que venga del interior va a llegar a un Departamento pequeño, donde todos se conocen. La posibilidad de enseñarles y, además, darles asistencia y apoyo es amplia. Lo que me preocupa es dar con la cantidad necesaria de interesados en un plazo tan corto”, confiesa.
El primer llamado para el otorgamiento de las becas ya está en marcha y finaliza en junio próximo. Está previsto realizar un segundo llamado en octubre de este año para iniciar los cursos en febrero de 2011. De acuerdo a cómo vayan evolucionando los resultados de las convocatorias existe la posibilidad de que se concreten nuevas ediciones. “Sería muy positivo ver la posibilidad de ir generando una masa crítica de meteorólogos que posibilite algo más que sólo salir de la emergencia”, se esperanza Saulo.
| Toda la información |
| Las personas interesadas en conocer más sobre las becas pueden ingresar a http://becas.at.fcen.uba.ar/ |
Fuente: El Cable Nro. 475

Facultad de Ciencias Exactas y Naturales - Universidad de Buenos Aires - Argentina