Habemus rector

En una previsible Asamblea Universitaria de 15 minutos de duración, Hallú fue reelecto ayer con 144 votos y ocupará el cargo de rector de la UBA hasta 2014. A la polémica desatada por el adelantamiento del cónclave y la ausencia de muchos asambleístas, se sumó una intensa apedreada por parte de manifestantes de la FUBA en las inmediaciones del Congreso y una violenta represión policial.

16 de diciembre de 2009

La Universidad de Buenos Aires mantendrá su status quo de acá a 2014. Ayer, temprano y en 15 minutos, Rubén Hallú fue reelecto al frente de la institución con los votos suficientes: 144 de entre los 158 asambleístas presentes. La Asamblea, instancia máxima de gobierno de la UBA, se conformó en el anexo de la Cámara de Diputados, frente al Congreso, debido a que se suponía que la FUBA evitaría el normal funcionamiento de la misma, como sucedió en 2006 durante 8 meses. En este caso, las medidas de seguridad fueron las que complicaron la normalidad de la Asamblea, ya que los retenes impidieron el acceso a tiempo de varios asambleístas. Y este off side se agravó debido a la premura de las autoridades en arrancar con la votación. Entre los que quedaron afuera, hubo varios asambleístas del claustro de estudiantes, que terminaron varados en la puerta, encerrados en el vallado policial.

El apuro venía de la necesidad de terminar rápido el trámite sin tener que escuchar demasiados sermones por parte de los opositores a la candidatura de Hallú y, principalmente, evitar que los incidentes que se registraban en el exterior continuaran en ascenso. A las 9.00 había llegado a su pico máximo la terrible apedreada que unos 200 militantes de la FUBA hacían llover sobre la Guardia de Infantería. La orden de reprimir llegó sin vueltas: gases, balas de goma y pintura azul para “marcar” a los manifestantes.

Pero no todos aquellos asambleístas que estuvieron ausentes en el anexo quedaron afuera por imposibilidad de ingresar. Los representantes del espacio de centroizquierda –que llevaban a Federico Schuster como candidato a rector­–, si bien reconocieron públicamente la legalidad de la convocatoria y la consagración de Hallú como rector, decidieron no entrar porque “no estaban dadas las garantías para que la Asamblea se desarrollara de manera pacífica y con la posibilidad de que todos los consejeros pudieran debatir y votar”.

Asimismo, la agrupación de profesores de Exactas, Afirmación Democrática Universitaria (ADU) –que cuenta entre los ausentes por voluntad–, manifestó en un comunicado: “Consideramos altamente preocupante que el imponer los votos por la fuerza y sin la menor búsqueda de consenso sea la forma elegida por los que hoy tienen la mayoría en la Universidad. (…) Una vez más, quienes no quieren dejar funcionar a las instituciones han sido funcionales a la `máquina de votar´ de sectores de la mayoría de la Asamblea, que solo pretendían reelegir al Rector para repartirse espacios de poder dentro de la Universidad”.

En otro comunicado, asambleístas de Exactas, Sociales, Filosofía y Letras, Arquitectura, Medicina e Ingeniería, que integran también al espacio de centroizquierda, sostuvieron que “la Asamblea no debe ser sólo la instancia de elección del Rector, sino una auténtica oportunidad para que los universitarios asumamos el desafío de dicha construcción, que es en definitiva la que dará sentido a la elección. No se trata sólo de decidir qué Rector tendremos, sino básicamente con qué ideas y objetivos”. Y también se expresaron en relación con el adelantamiento de la elección, que consideraron inoportuno teniendo en cuenta que todavía está vigente el cuarto intermedio que determinó la propia Asamblea para discutir la reforma del Estatuto Universitario y que “está conformada por los consejeros directivos, superiores y decanos actualmente en ejercicio. No se puede legítimamente abandonar o dejar en suspenso ese compromiso que hace a los debates constitutivos de nuestra institución”, afirmaron los asambleístas.

Por su parte, los militantes de la FUBA que se hicieron presentes, además de miles de piedras, lanzaron las acusaciones que venían anticipando desde algunos días atrás: la Asamblea es “ilegítima”, la elección “es antidemocrática porque los docentes y los estudiantes no tenemos casi voz y, encima de todo, es una asamblea de privatizadores”. También acusaron a la “burocracia sindical” y a “la patota de Franja Morada” por las piñas que resultaron del intento temprano por ingresar al anexo de la Cámara.

Otro momento de tensión se vivió cuando los representantes estudiantiles atrapados entre las vallas quisieron retirarse y la policía se lo impedía. Fue en ese instante cuando los asambleístas que habían decidido no ingresar acudieron al anexo y permanecieron junto a los estudiantes hasta que lograron salir.

Una vez consagrado rector de la UBA por un nuevo período, Rubén Hallú declaró públicamente que se sintió “totalmente legitimado”, destacando la “amplia mayoría” que acompañó su candidatura. También sostuvo que “la Asamblea dura lo que tiene que durar”, en respuesta a las críticas de la velocidad del trámite, que duró 15 minutos. También condenó el accionar de los militantes de la FUBA e, incluso, puso en duda que se tratara de estudiantes. Ahora, de cara a una próxima gestión, Hallú y sus allegados tendrán en sus manos, entre otros temas relevantes, la decisión de cómo sigue la reforma del Estatuto, una cuestión que puso mucho ruido a su reelección al frente de la universidad más importante del país.

Los 15 minutos de Asamblea
Si bien la trasmisión de la Asamblea no se pudo realizar on line, como estaba previsto por las autoridades, es posible ver el video completo de la misma en la página web www.uba.ar.

Fuente: El Cable Nro. 736

Armando Doria