Del bosón a la Guggenheim

Con otra importante cosecha de premios para los argentinos, las becas Guggenheim de este año tiene entre sus ganadores a Daniel de Florián, especialista en fenomenología del Departamento de Física, quien viajará al CERN, en Suiza, a presenciar experimentaciones en altas energías. También fue distinguido Fernando Pitossi, investigador del Instituto Leloir.

18 de junio de 2008

Para su edición 2008, se postularon 569 científicos y artistas de Latinoamérica y del Caribe, pero la destacada beca que otorga cada año la Fundación John Simon Guggenheim está destinada sólo para 36 de los postulantes. Como viene sucediendo desde hace varios años, los argentinos son los que suman más becados. Para aquellos a quienes les gustan las competencias, van los datos: 13 para los nacionales, 9 para Brasil, 5 para México, 3 para Chile, 2 para Perú y, con una por país, cierran Colombia, Venezuela, Bolivia y Nicaragua.

El jurado, encabezado por nuestro compatriota y ex rector de la UBA, Guillermo Jaim Etcheverry, distinguió, entre los 13 argentinos, a dos científicos relacionados con la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, que recibirán 34 mil dólares cada uno para utilizar en virtud de un proyecto presentado. Uno es Daniel de Florián, físico especialista en altas energías, profesor e investigador del Departamento de Física de la casa. El otro es Fernando Pitossi, bioquímico, profesor de Exactas y director del Laboratorio de Terapias Regenerativas y Protectoras del Sistema Nervioso Central del Instituto Leloir.

De Florián, en diálogo con el Cable, manifestó “mucha alegría” por la distinción y destacó que siente “gran orgullo de pertenecer a esta Facultad: me reconforta cuando hay premios destinados a investigadores de acá”. Trabaja investigando cómo interactúan entre sí los componentes básicos de la naturaleza, y su especialidad es lo que se conoce como QCS o “cromodinámica cuántica”: la interacción entre las partículas que forman al protón (quarks y los gluones). Al respecto, una de sus líneas de trabajo es la búsqueda del bosón de Higgs, que es la única partícula del modelo estándar de interacciones fundamentales que aún no fue hallada. La otra es el estudio de la estructura interna del protón.

-¿Cómo recibió la noticia de la beca?

-Me enteré hace algunas semanas, aunque se hizo oficial la semana pasada, y fue una satisfacción muy grande. La verdad es que mucho no lo esperaba. Uno se postula con una expectativa mínima, en general, pero es la primera vez que me presentaba y no tenía muchas esperanzas de que saliera. Siempre siento como un honor recibir un premio, y más en este caso, que me puede facilitar realizar ciertas actividades que tenía ganas de hacer el año próximo, como ir de viaje a algunos centros de investigación.

-¿Lo destinará a viajes, entonces?

-Hace tiempo tenía ganas de ir a hacer un par de estadías, un poco más largas de lo que son normalmente, a un centro de investigación como el CERN, en Suiza, o el Laboratorio Brookhaven, en los Estados Unidos. La beca me facilita, además de poder ir, en algún caso poder llegar a ir con mi familia y me da chances de quedarme más tiempo. Por otro lado, me va a servir también para compensar fondos de subsidio que el Conicet no paga desde 2006.

-De un año a esta parte, usted recibió varias distinciones nacionales e internacionales. ¿A qué considera que se debe?

-Yo creo que no es por un hecho puntual sino por la acumulación de antecedentes durante muchos años en los temas en que estuve trabajando. Es el reconocimiento al trabajo hecho en los últimos 15 años.

-¿A qué se debe su interés por visitar el Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN)?

-Me interesa mucho visitar el CERN. En los próximos meses va a comenzar a funcionar el colisionador de partículas LHC donde se buscan, entre otras cosas, el famoso bosón de Higgs. Yo participé mucho en el cálculo de diversos procesos que involucran al bosón de Higgs; las cuentas más precisas las hice en colaboración con gente de allá. Entonces para mí va a ser muy importante estar ahí en el momento en que se empiece el análisis de datos y poder discutir cosas experimentales mano a mano. Es otra cosa tener una relación frente a frente que hacerlo por mail a 10 mil kilómetros de distancia. Creo, además, que estoy justo a tiempo para la experiencia.

-También nombró al Laboratorio Brookhaven.

-Sí, en los Estados Unidos se están haciendo experimentos para establecer mediciones, básicamente, y tratar de entender cómo es que el espín del protón se encuentra distribuido dentro de las partículas que lo forman. Por primera vez se están haciendo experimentos que permiten llevar a cabo esa investigación y, como mi área de trabajo es esa, y vengo trabajando en el tema periódicamente desde mi tesis de doctorado, me resulta muy útil estar en contacto con los experimentos de allí. Tiene que ver mucho con mis tareas, que son principalmente de fenomenología, tratar de interpretar desde el punto de vista de la teoría los datos experimentales. Me resulta muy útil estar en contacto directo con los experimentos.

El misterio del bosón
El bosón de Higgs (su posible existencia) es uno de los temas de los que más se ocupa Daniel de Florián, quien explica qué es esta partícula teórica: “El bosón de Higgs es una partícula que no entra en el marco conceptual de los otros dos grandes grupos de partículas que conocemos. Unas serían algo así como las partículas de materia, como el electrón, los quarks. Los quarks forman protones, los protones forman, con los neutrones, núcleos; éstos con los electrones forman átomos, y la materia que conocemos está hecha de eso. Y por otro lado están las llamadas partículas de interacción o bosones de gauge, que son los que se encargan de mediar la interacción entre partículas. El bosón de Higgs no entra en ninguno de estos dos grupos. El problema es que la teoría que se conoce con el nombre de “modelo estándar de la física de partículas” tiene ciertos problemas para explicar por qué las partículas tienen masa. Ahí entra en juego el bosón de Higgs, que sería como una partícula que se acopla con todas las demás y que a partir de esa interacción les genera su masa.

Fuente: El Cable Nro. 690

Armando Doria