El Tallex

Investigadores, docentes y estudiantes de la Facultad conformaron el Taller de Experimentación en Fluidos Geofísicos. Se trata de una actividad voluntaria, extracurricular e interdisciplinaria, que apunta a mejorar la enseñanza, despertar vocaciones y promover la interacción de los alumnos de las distintas carreras de Exactas.

4 de diciembre de 2007

“La primera idea cuando empezamos a participar del taller era intentar entender mejor lo que nos estaban enseñando con ecuaciones y gráficos. Queríamos ver que pasaba en los hechos, es más entretenido y más didáctico”, sostiene Soledad Osores, una de las estudiantes que arrancó con la iniciativa.

“Creo que el taller es una experiencia central en el modelo de enseñanza-aprendizaje porque pone en términos visuales a los modelos conceptuales idealizados. Porque nosotros, sino, saltamos de ese modelo conceptual idealizado, a la realidad, es decir, a explicar una tormenta, un ciclón, lo que fuera. Creo que esto es lo que los alumnos demandaban”, reflexiona la profesora e investigadora Celeste Saulo.

La suma de este tipo de opiniones e inquietudes provocó el surgimiento, durante el primer cuatrimestre de este año, del Taller de Experimentación en Fluidos Geofísicos (TALLEX), un espacio académico, extracurricular, de participación voluntaria y abierto a todos los miembros de la Facultad que quieran participar. Hasta el momento, lo integran profesores, investigadores, becarios y estudiantes de las carreras de Ciencias de la Atmósfera, Oceanografía y Física.

Los fluidos geofísicos son aquellos que cumplen básicamente con dos características. La primera es que rotan y la segundo es que tienen una estructura vertical de densidades, es decir, que su densidad no es la misma en el extremo superior que en el inferior. La atmósfera y los océanos son los ejemplos más claros, aunque no los únicos, de fluidos geofísicos. Dado que todos los seres humanos vivimos en la atmósfera y que los océanos cubren el 70% de la superficie de la Tierra, resulta claro que cualquier alteración que ocurra en estos fluidos puede tener consecuencias sobre la vida de todas las personas. De allí la importancia de su estudio con el objetivo de anticipar su comportamiento.

A poco de comenzar con el taller, sus integrantes se dieron cuenta de que sus potencialidades excedían lo pedogógico. ”Nos parecía que podía ser una herramienta muy importante para contribuir a la difusión y la extensión de las carreras de nuestra Facultad y también para despertar vocaciones”, cuenta la docente e investigadora Claudia Simionato, una de las impulsoras del proyecto, y agrega, “empezamos a ir con nuestras experiencias a lugares tales como el Laboratorio Cero que es una actividad que organiza la CNEA, para chicos del secundario; participamos de las Semanas de las Ciencias de la Tierra; estuvimos en las Jornadas de Cambio Climático que organizó la UBA. Nos fue bárbaro. Los estudiantes primarios, secundarios y también los universitarios se interesaron mucho y se enteraron que hay carreras, como Oceanografía, que ni saben que existen en la UBA”.

El grupo siente que ha cumplido una primera etapa de la iniciativa y va por más. Pero, para poder crecer, necesitan mejorar los equipos con los que trabajan. “Si yo te muestro con lo que estamos trabajando hasta te puede dar risa, porque nos valemos de todo tipo de tachos de cocina, nuestra mesa rotante es un viejo tocadiscos, trabajamos con ensaladeras, con viejas peceras, los chicos arman cosas con cartón y cartulina. Los resultados son sumamente interesantes y se pueden hacer cosas muy lindas. Lo que pasa es que ahora tenemos que pegar un salto conceptual, y para eso necesitamos de otra calidad y complejidad en los experimentos”, asegura Simionato.

Con el objetivo de conseguir los recursos imprescindibles para crecer, los integrantes del grupo están llevando adelante desde actividades informales, como la organización de una fiesta en el comedor de la facultad, hasta formales, ya que acaban de presentar un proyecto, elaborado en forma conjunta entre docentes y alumnos, en la Asociación Física Argentina. La propuesta apunta a trabajar particularmente sobre difusión y extensión. “En esta iniciativa se plantea un esfuerzo muy importante de articulación con estudiantes y docentes secundarios -explica Saulo-. Sabemos que la enseñanza en ciencias tiene deficiencias en la escuela media y, en particular, la física quedó acotada a la física más clásica. Estas aplicaciones con las que nosotros trabajamos son sumamente interesantes, muy motivadoras y por ahí, los docentes se las están perdiendo porque no han recibido capacitación adecuada”.

El taller es absolutamente abierto y sus integrantes convocan a todos los miembros de la comunidad de Exactas a que se sumen, teniendo en cuenta que no implica obligaciones estables sino que el tipo de vinculación depende del tiempo y de los intereses de cada persona. Daniel Valla, estudiante de Física, describe el valor que tiene para él formar parte de este grupo: “Yo creo que algo muy piola que tiene el taller es la posibilidad de trabajar con alumnos de diferentes carreras. Cada carrera tiene una forma distinta de encarar los problemas, yo tuve la oportunidad de cursar materias con geólogos, físicos y matemáticos y cada uno ve las cosas en forma diferente. Eso es muy bueno y muy saludable para tu formación como futuro científico”.

Todas las personas interesadas en participar del taller tiene que comunicarse con Claudia Simionato claudias@cima.fcen.uba.ar o con Pablo Mininni mininni@df.uba.ar

Fuente: El Cable Nro. 673

Gabriel Rocca