El reclamo no alcanzó
Con la entrega del petitorio “Defendamos la ciencia argentina” -con 31.000 adhesiones- y una movilización frente al Congreso, la comunidad científica manifestó su rechazo al recorte presupuestario para 2017. Pese al impacto del reclamo, el presupuesto se aprobó en comisión con un incremento de 1.200 millones de pesos, un monto que resulta insuficiente para sostener el sistema tal como está hoy. El ministro Barañao comprometió su continuidad en el cargo a la posibilidad de contar con los fondos necesarios durante el año próximo.
Después de dos semanas de efervescencia en las redes sociales y resonancias diversas en los medios de comunicación, el reclamo ante el recorte presupuestario previsto para el sistema científico nacional tomó el jueves pasado forma concreta. Dos acciones marcaron el día, en primer lugar, la entrega del petitorio “Defendamos la ciencia argentina” ante las autoridades legislativas y, posteriormente, una movilización del sector científico-tecnológico, que confluyó en la Plaza de los Dos Congresos.
A primera hora de la tarde, autoridades de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, entregaron el petitorio con más de 31 mil adhesiones en el despacho del titular de la Cámara Baja, Emilio Monzó. La comitiva estuvo integrada por el decano Juan Carlos Reboreda, el vicedecano Luis Baraldo; el secretario general Leonardo Zayat y los consejeros directivos Laila Toum (por la mayoría de Graduados) y Agustín Suñe (por la mayoría de Estudiante). El petitorio, que nació como iniciativa del Consejo Directivo de la Facultad, pronto consiguió la adhesión de diversos sectores del sistema científico que se sumaron a sus reclamos, y a la fecha está cerca de las 34 mil, ya que continúa publicado online.
El objetivo del documento radicaba en la posibilidad de torcer el destino del presupuesto para los asociados a ciencia y tecnología, instando a diputados y senadores a que sea posible “garantizar la continuidad de los programas de investigación científica e innovación tecnológica en curso, el funcionamiento de los centros de investigación científica y tecnológica y la recomposición del poder adquisitivo de los salarios de investigadores, becarios y personal de apoyo”. Por eso mismo, el propósito de las autoridades de la Facultad fue apelar a los representantes del todo el arco político presente en la Cámara de Diputados.
Desde el decanato se establecieron los contactos con los despachos de los legisladores. “Junto con el vicedecano Luis Baraldo, el secretario general Leonardo Zayat, la consejera por el claustro de graduados Laila Toum y el consejero por el claustro de estudiantes Agustín Martínez Suñe hicimos entrega de una copia de la resolución del Consejo Directivo en la que se solicita el aumento del presupuesto para Ciencia y Técnica a los diputados Emilio Monzó, presidente de la Cámara de Diputados; Nicolás Laspina, Diego Bossio, Marco Lavagna y Axel Kicillof”, relata el decano Juan Carlos Reboreda. En el despacho de Monzó se entregó una copia impresa con las más de 31.500 adhesiones que tenía el petitorio al día 26 de octubre.
Después de las 17 horas, el escenario se mudó a la Plaza del Congreso, donde se concentraron cerca de siete mil manifestantes, entre investigadores, técnicos, becarios y personal de apoyo de distintos sectores del sistema científico, sectores gremiales y sindicales.
Presupuesto: un camino de ida
El proyecto de Presupuesto General fue tratado esta semana en la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados. Hubo acuerdo en el dictamen, apoyado por el massismo y el PJ disidente, lo que permitirá a Cambiemos obtener la media sanción sin contratiempos. La finalidad de ciencia y técnica en su conjunto recibió un incremento de 1.290 millones, respecto de la propuesta inicial. De acuerdo a la comparativa con el presupuesto 2016, el incremento necesario para ponerse en el mismo nivel que el presupuesto actual debía haber sido de cerca de 4.400 millones.
Frente a este revés en el reclamo, el decano Juan Carlos Reboreda sostuvo que “lamentablemente, los diputados no han respondido favorablemente a nuestro pedido. Si bien el presupuesto del Ministerio de Ciencia aumenta 800 millones de pesos, aún sigue siendo nominalmente menor al del año 2016. Y el presupuesto del CONICET no ha sido modificado”. El decano prendió la luz de alerta para los tiempos que vienen: “En este escenario, surgen dudas de que el presupuesto de Ciencia y Técnica del año 2017 permita la continuidad de los programas de investigación en curso, el normal funcionamiento de los centros de investigación y la incorporación programada de nuevos becarios e investigadores”. En lo concreto, los fondos que necsita el CONICET para incorporar a los postulantes a la carrera de investigador no están contemplados, tampoco los requeridos para incorporar personal de apoyo.
Barañao y las consecuencias inmediatas
A poco de tomar fuerza la demanda del sector científico, el Gobierno anunció a través de sus diputados un incremento de entre 700 y 900 millones para los ítem relativos a la función Ciencia y Técnica del Presupuesto General. De manera inmediata, distintos referentes, colectivos de científicos e instituciones mostraron su inconformidad sobre ese reajuste. La semana pasada, Exactas se expresó al respecto mediante una resolución del Consejo Directivo que sostenía que, para actualizar el presupuesto del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, según el aumento promedio del Presupuesto Nacional o la inflación interanual, se necesitan 3.100 millones adicionales. “Con un incremento de hasta 900 millones, el ajuste sería todavía de 2.200 millones de pesos”, explican las autoridades y solicitaron al Congreso de la Nación que se asigne al MINCyT un presupuesto de 17.000 millones de pesos para el año 2017. No ocurrió.
El reclamo fue muy fuerte y desbordó al mundo científico. Una de sus consecuencias, además del recálculo, insuficiente, que se dio en la Comisión, fue que el ministro Lino Barañao aceptara ser entrevistado en varios programas radiales durante la mañana posterior a la movilización para hablar de la situación presupuestaria. De su recorrida radial, la declaración más contundente la obtuvo el periodista Ernesto Tenembaum en su programa de FM Con Vos. “Si los fondos no llegan, va a ser muy difícil que yo continúe. No voy a ser cómplice de la destrucción de algo tan valioso para el país y para mí en lo personal. Mi compromiso es mantener lo que se ha hecho y defender el presupuesto para poder continuarlo”, sostuvo Barañao. A su vez, en la misma entrevista, insistió en que no tiene “motivos de preocupación” y considera que va a poder concretar todas las metas presupuestarias de 2017. En tal sentido, indicó que “lo que preocupa a la comunidad es que que el área más afectada es la que hace a los subsidios que financian las investigaciones en laboratorios y otras instituciones del país que, aunque tenga ahora un efecto mediático importante, es una situación reiterada a lo que ha pasado otras veces y, después, durante el año, se compensa”, haciendo referencia a partidas adicionales que pueda recibir su área.
Mientras tanto, en radios, televisión y medios gráficos, fueron muchos los investigadores que pudieron dar su punto de vista que, en general, demuestra mucha más preocupación que la expresada por Barañao en las radios porteñas. La resonancia del reclamo despertó el interés en comunicadores que suelen ser renuentes a las críticas al gobierno actual, como el caso de Nelson Castro, quien invitó a su programa de la señal del cable TN al biólogo Alberto Kornblihtt y al físico Juan Pablo Paz. Asimismo, el vicedecano Luis Baraldo y el físico Fernando Stefani participaron en el programa La Quinta Pata de La Televisión Pública. Y fueron muchos los programas radiales y medios gráficos que tomaron el testimonio del ex decano Jorge Aliaga, quien a través del informe sobre el presupuesto que difundió por su cuenta de Twitter consiguió el interés de muchos informadores públicos.
Mientras continúan los reclamos de la comunidad científica y se aguarda, ya con poca esperanza, el paso de la Ley de Presupuesto por el Senado para su sanción definitiva, el vicedecano Luis Baraldo, se refirió al impacto de la problemática. “Un aspecto que quisiera destacar de este reclamo por el presupuesto de ciencia y tecnología es que una parte importante de la sociedad lo tomó como propio tal como quedó claro en las adhesiones al petitorio y en el interés con que se siguió la noticia en los medios. Esto es fundamental para que el apoyo a la ciencia sea constante más allá del partido al que le toque gobernar. La ciencia es un empresa colectiva que requiere del compromiso de toda la sociedad para tener continuidad y tener un impacto sobre la calidad de vida de las personas”, sostuvo con la mirada en el reclamo actual y que también escapa más allá de la coyuntura.
| Réplicas desde el exterior |
| Más de 200 científicos argentinos radicados en el exterior sumaron su voz al rechazo por el recorte del presupuesto para el sistema científico-tecnológico previsto para 2017 y advierten acerca de la necesidad de sostener una política de Estado para el sector.
El documento, que fue difundido en el sitio NEXciencia la semana pasada, sostiene que “la situación actual es sumamente delicada. Una disminución en la inversión en ciencia y tecnología afectaría gravemente las bases de un sistema científico competitivo; alterando no sólo la cantidad de puestos de trabajo y formación de su personal, sino también la financiación disponible para llevar adelante actuales y futuros proyectos de investigación. Como recursos humanos formados en Argentina nos sentimos parte del sistema, y aspiramos a que exista una estructura que permita a los investigadores argentinos residentes en el exterior, reinsertarse eventualmente como trabajadores de la ciencia en nuestro país. Entendemos que esta nueva realidad nacional, y del sistema científico y tecnológico en particular, nos cerraría las puertas y cambiaría radicalmente nuestras perspectivas”. Como cierre los investigadores plantean: “Creemos firmemente que nuestras instituciones democráticas son capaces de enfrentar esta situación que se plantea adversa, garantizando la continuidad de un proceso que nunca será exitoso si no se transforma en una verdadera política de Estado”. |

Facultad de Ciencias Exactas y Naturales - Universidad de Buenos Aires - Argentina