Aliaga reelecto

Con el apoyo de 11 votos del Consejo Directivo, Jorge Aliaga fue electo para cumplir un segundo período al frente de la Facultad. Juan Carlos Reboreda –actual secretario de Investigación- ocupará el cargo de vicedecano a partir de marzo. La sesión, que contó con la presencia de unos 300 asistentes, se llevó adelante sin incidentes.

30 de noviembre de 2009

El lunes pasado la sesión de Consejo Directivo de la Facultad fue poco corriente. No la integraron los consejeros de sesiones anteriores ni se realizó en la Sala de Consejo, como es costumbre. La sesión del lunes fue constitutiva del renovado Consejo –nacido de las recientes elecciones de claustros– que asumirá plenamente el 20 de marzo de 2010 y que, en esta oportunidad, según como lo determina el estatuto, tuvo como objeto la elección de decano y vice para el período 2010-2014.

Jorge Aliaga, el actual decano, fue reelegido con 11 votos y tendrá una nueva gestión a su cargo, esta vez acompañado por Juan Carlos Reboreda en el vicedecanato. Pero esto es el final de la historia de un día que comenzó un poco tenso y terminó con aplausos.

El clima de Exactas no es ajeno al que se vive desde hace pocas semanas en toda la Universidad de Buenos Aires y que creció con la proximidad de la elección de autoridades. Tres semanas atrás, fue tomado decanato después del rechazo, por parte del Consejo Directivo, de aprobar “sobre tablas” un pedido de plebiscito exigido por varias agrupaciones estudiantiles y la AGD y que pretendía definir la posición de la Facultad sobre la acreditación de las carreras en la CONEAU. Hubo toma y retoma, asambleas y una marcha en pos de la institucionalidad, hasta que el clima se distendió. En otras unidades académicas también se registraron movilizaciones estudiantiles y, días después, fuertes intentos de interferir en las elecciones de autoridades, destacándose el caso de la agitada sesión que en Filosofía y Letras reeligió a Hugo Trinchero.

Todos estos datos dejaban abierta la sospecha de intento por impedir la elección de decano en Exactas, planificada para las 11.00 del lunes en el Aula Magna del Pabellón I. Acortando la historia, cabe aclarar que en Exactas la sesión se llevó adelante sin ningún incidente, más allá de los casi 300 asistentes que presenciaron el acto: los consejeros pudieron hablar, todos escucharon, casi todos votaron.

Una vez conformado el Consejo, se abrió la lista de oradores y se llamó a la presentación de candidatos por parte de los consejeros. Primera en lista estaba Carolina Vera, la vicedecana actual y consejera futura por el claustro de Profesores. Vera comenzó destacando el momento de satisfacción por el cumplimiento de otra etapa institucional en la Facultad. “Si bien entendemos que la UBA se debe una reformulación de su institucionalidad, es en la vigencia del actual estatuto que la Facultad ha podido lograr y alcanzar sus logros académicos y científicos”, indicó utilizando el plural para referirse a la lista de Profesores, ADU, que ella integra. Inmediatamente pasó a postular como candidato a Jorge Aliaga y remarcó que el actual decano “supo profundizar el proyecto de una Facultad abierta, democrática, de gestión transparente, con pilares en la docencia, la investigación y la extensión”. También consideró fundamental la expansión del sistema científico de la Facultad a través de los programas de repatriación, las políticas activas para atracción de vocaciones científicas y, entre otros logros de la gestión 2006-2010 de Aliaga, “el compromiso con la sociedad”, “el refuerzo inédito a las actividades extensión” y el fortalecimiento y proyecto de expansión de la estructura edilicia de la Facultad “como nunca se vio desde la creación de la Ciudad Universitaria”.

Vera cerró pidiendo una manifestación de apoyo de los asistentes a la candidatura, que se convirtió en aplauso cerrado y prolongado.

Graduados a favor y en contra

A Vera le siguió el consejero Esteban Beckwith, quien habló en representación de la agrupación Sumatoria, que ocupa la mayoría del claustro de Graduados. Beckwith comenzó considerando que era oportuno celebrar “la continuidad de un marco institucional y autónomo” para la elección de las autoridades. “Para Sumatoria hoy estamos eligiendo una conducción conformada por un grupo humano compuesto por estudiantes, graduados y profesores que compartimos la construcción de la Facultad, con diferencias y coincidencias pero con un objetivo común”, destacó el consejero.

En las palabras de Beckwith también estuvo presente el reclamo de mayor presupuesto por las universidades nacionales. Ese reclamo acompañado de compromiso en la inversión fue posteriormente rescatado por el consejero como una de acciones de la gestión actual de la Facultad “que sostendremos en el futuro”. También sumó el compromiso de la agrupación dentro de la gestión frente a los Derechos Humanos, la defensa activa de las libertades individuales y condena a la intolerancia, el trabajo para la repatriación de científicos, el continuo impulso de concursos abiertos y periódicos y, entre otros puntos, el hecho de “continuar trabajando para que la UBA se desempeñe como una institución pública e independiente que aporte su enorme potencial a la resolución de problemáticas estratégicas para el país y la región”. Beckwith sostuvo que es necesaria una “rediscusión integral de las carreras de grado y posgrado, modernizando sus contenidos, incorporando nuevos enfoques”. Asimismo, advirtió que “estamos en contra del acortamiento de los contenidos de grado y que los mismos respondan a los intereses del mercado”.

Sin perder el tranco de la discusión de las últimas semanas, Beckwith indicó que la reforma del estatuto de la UBA en cuanto a la forma y representación en el cogobierno era “un reclamo que consideramos válido y merecedor de una discusión profunda”, pero puso en discusión el accionar de la FUBA destacando que “solo las elecciones de graduados y profesores fueron interrumpidas, no así las de estudiantes, donde sumando incoherencia, la misma conducción de la FUBA formó un frente que ganó la- mayoría de la representación del claustro en el Consejo Superior”.

La minoría de Graduados, en la voz de la consejera Diana Rubell, puso el ojo en la legitimidad de la representación cuando tuvo la palabra. “Una minoría va a definir el futuro de la Facultad”, afirmó haciendo referencia al claustro de Profesores. “Una verdadera fiesta de la democracia”, ironizó. Y pasó a enumerar una serie de acusaciones sobre el decano Aliaga y la lista de Profesores. “Les horroriza avanzar sobre un claustro único docente que sea un docente un voto”, dijo y agregó que “existe un contubernio con el shuberoffismo”, que rechazaba la reelección porque Aliaga “representa la complicidad con las políticas de asfixia presupuestaria y el avance de la generación de recursos propios para el autofinanciamiento que impulsa el gobierno nacional”. Dijo que el sistema de concursos tiene como objeto “moldear el padrón electoral”, que Aliaga encarna “el avance de las políticas de los 90 sobre la universidad pública diseñadas por el Banco Mundial en época del menemismo”, y acusó al decano de llevar a la Facultad “al borde del enfrentamiento interno”, de representar “el avance de la mercantilización del conocimiento, subordinando la educación pública a los monopolios” y simbolizar “la subordinación política de nuestra facultad al gobierno nacional”.

En tren de propuestas, Rubell solicitó mayor estabilidad para los docentes con dedicación exclusiva “con el fin de mantener las líneas de investigación”, y exigió mayor presupuesto al gobierno nacional, salarios dignos e infraestructura, becas y equipamiento.

Los estudiantes: criticar y dialogar

Le siguió la palabra de los estudiantes de FEM!, que ocupan la mayoría de su claustro. Hablaron Ignacio Visanni, Alicia Grande y Marcelo Luda, compartiendo el espacio de exposición. Presentaron a la juventud actual como la consecuencia de los hechos precedentes: “Somos nietos de la Reforma, de la universidad de masas, que abrió las puertas a los pobres”, “somos descendientes de la universidad fatídica que en nombre de la modernidad y la libertad se alió con la oligarquía y la iglesia”, afirmaron. Pero también la “heredera del Cordobazo” y la que “tomó el cielo por asalto”. Como síntesis, se declararon “hijos de democracias a medias y dictaduras completas, pero somos también los hijos de la resistencia”.

Desde un primer momento, dejaron en claro que “estamos acá con la obligación de votar un decano, pero sin la posibilidad de decidir nada. Hoy el decano ya está definido y se evidencia cómo las miles de voces de estudiantes están circunscriptas a no definir nada”, haciendo referencia a la lectura de que el cogobierno actual no es representativo del peso de los estudiantes. “Los estudiantes estamos subrepresentados, ya que cuatro consejeros representan a 5.600 estudiantes. Los profesores tienen la mitad del consejo: 8 representan a 311 profesores de la Facultad”, insistieron.

También criticaron a la gestión actual, que definieron como “progresista en la letra y conservador en sus hechos” y que esconde “el beneplácito encubierto de la explotación”. Hicieron públicas sus reivindicaciones: exigir presupuesto único estatal, de no acreditar ninguna de las carreras de grado de la FCEN, actualizar todos los planes de estudio, modificación de los reglamentos de los Codeps para darle mayor representatividad a los estudiantes, gratuidad de maestrías y posgrados, comedor estudiantil con precios al costo, becas para todos los que las necesiten a través del CECEN y construcción de más aulas y laboratorios, entre otros temas. Finalmente dejaron en claro que “si del futuro hablamos, nosotros no somos ni seremos la oposición, nosotros pensamos y construimos una alternativa”.

Cerró la lista de oradores Renzo Adilardi, de la lista Eppure si muove, de la minoría de estudiantes. El consejero estudiantil atacó a las agrupaciones ADU y Sumatoria: “Aprovecharon el estatuto antidemocrático” para “avanzar con sus políticas”, indicó. Tras sostener que el estatuto actual no es representativo, destacó la participación estudiantil: “Estudiantes y docentes estamos luchando contra la acreditación de las carreras en la CONEAU. Pedimos plebiscito, no lo dieron y se decidió por abrumadora mayoría la toma del decanato hasta obtener una respuesta”. “Todas la medidas de lucha se tomaron en asambleas con más 200 personas”, agregó.

Al final de su discurso, Adilardi le pidió al decano que responda a la pregunta “¿Van a acceder a no avanzar con ningún paso del proceso de acreditación de las carreras, que comienza con la autoevaluación, hasta tanto no se realice un plebiscito en el conjunto de la Facultad?”. El decano Aliaga hizo mención al reglamento –entre abucheos por parte de algunos estudiantes­–, que indica que reunión extraordinaria tiene el solo objeto de elegir autoridades y que el tema había sido discutido en las sesiones ordinarias. Comenzó la votación. Los profesores Carolina Vera, Nora Ceballos, Juan Carlos Calvo, Arturo Romano, Gerardo Burton, Roberto Etchenique, Ricardo Durán y Juan Pablo Paz votaron por Aliaga y Reboreda. También los graduados Santiago Laplagne, Estefanía González Solveyra y Esteban Beckwith. Diana Rubell se retiró antes de la votación, lo mismo que Renzo Adilardi. Los estudiantes Ignacio Visanni, Alicia Grande y Marcelo Luda se manifestaron “en contra de la elección de Aliaga”.

Terminada la votación llegaron los aplausos. Aliaga, a partir de marzo, contará con cuatro años más de gestión al frente de Exactas.

Fuente: El Cable Nro. 735

Armando Doria