Ascensores para atrás

Si bien la Facultad consiguió que la UBA concrete la licitación para renovar y reponer la totalidad de los ascensores de todos los pabellones, las nuevas autoridades del Ministerio de Educación suspendieron la obra, que había sido adjudicada en octubre pasado.

13 de abril de 2016

Después de años de reclamos y esperas, a fines de 2015 la renovación completa de los ascensores y montacargas de la Facultad parecía encaminada. Sorpresivamente, las obras, que incluso habían sido adjudicadas, fueron suspendidas por las nuevas autoridades del Ministerio de Educación de la Nación.

En el año 2006, se incorporó al Plan de Obras de la Facultad el proyecto de renovación completa de los ascensores. “Si bien se realizaron mejoras en una de las unidades del Pabellón II, recién fue posible conseguir el financiamiento para la obra completa en el año 2012 mediante un convenio entre la UBA y el Ministerio de Planificación de la Nación”, indica Ana Svarc, secretaria de Hábitat de la Facultad. En ese momento se confeccionaron los pliegos para la obra de mejora y reposición de la totalidad de los ascensores y montacargas de la Facultad. La obra, entre otras cosas, incluía el recambio de todas las cabinas del Pabellón II por otras de mayor tamaño y la construcción de una nueva parada en el sector de aulas del entrepiso para mejorar la accesibilidad.

Recién en 2015 la UBA concretó la licitación, que fue adjudicada en el mes de octubre pasado por un monto de 19.311.790 pesos. El decano Juan Carlos Reboreda explica al respecto que “el monto de esta obra casi duplica el presupuesto anual para gastos de funcionamiento que recibe la Facultad, por lo que la licitación sólo fue posible a través de la obtención de una partida extraordinaria”. De manera impensada, teniendo en cuenta que no se registraron problemas en la aprobación del presupuesto ni durante el proceso licitatorio, el proceso se trabó con la asunción de las autoridades nacionales, a partir del 10 de diciembre. El Ministerio de Educación solicitó al Ministerio de Planificación los expedientes relativos a las obras en las Universidades Nacionales, entre ellas la obra de los ascensores de Exactas, y fue a partir de esa intervención que la licitación quedó suspendida, según informó el Ministerio de Educación al Rectorado de la Universidad de Buenos Aires.

Para poner en contexto la problemática, cabe advertir que los ascensores de los pabellones de la Facultad tienen tantos años como los edificios, datan de la construcción misma de la Ciudad Universitaria. En promedio, unos 40 años, con el inevitable deterioro que impone su uso en forma diaria por miles de personas. Basta recorrer los edificios de Exactas para comprobar que la actual prestación de los ascensores resulta totalmente insuficiente para la cantidad de usuarios. El Pabellón II cuenta sólo con tres de los seis ascensores principales en funcionamiento (los tres restantes son irreparables por falta de piezas y deben ser reemplazados en su totalidad). “Todas las unidades requieren de atención constante”, informa Ana Svarc. “Muchas veces uno o más de estos ascensores sale de servicio debido a su estado deficiente, al uso intensivo y a la sobrecarga, por lo que muchos estudiantes, docentes y no docentes enfrentan dificultades para acceder a las aulas o laboratorios de los pisos superiores”, agrega.

Una situación similar se repite en el Pabellón I, donde uno de los tres ascensores está fuera de servicio y los otros dos sufren frecuentes desperfectos. El Pabellón de Industrias cuenta sólo con un ascensor por lo que cada vez que el mismo sale de servicio muchos docentes y no docentes tienen problemas para poder acceder a sus lugares de trabajo en el primer piso del edificio.

“Exactas es considerada por muchos el principal centro de formación de recursos humanos y producción de conocimiento científico en ciencias básicas de Argentina. Para poder seguir cumpliendo esta misión es necesario, entre otras cosas, que sus edificios, incluyendo los ascensores, tengan un mantenimiento adecuado”, sostiene el decano Reboreda.

Uso medido
El estado de deterioro y la atención continua que requieren los ascensores llevó a la Secretaría de Hábitat a colocar carteles en las puertas de las unidades del Pabellón II, solicitando el uso medido de las mismas. “Solicitamos utilizar los ascensores sólo en caso de considerarse necesario para poder preservar el funcionamiento de los mismos. En caso de utilizarlos, evitar las sobrecargas”, indica el cartel, que sigue: “Actualmente la Facultad dispone solo de 3 unidades para todo el Pabellón II (las otras se encuentran completamente inutilizables)” y explica que: “La obra de reparación y reposición de la totalidad de los ascensores de la Facultad fue adjudicada y se encuentra suspendida por las actuales autoridades del Ministerio de Educación de la Nación”.
Armando Doria