Balance y perspectivas

Ya lanzada la convocatoria 2010 de ideas proyecto, el Cable dialogó con Laura Pregliasco. La secretaria adjunta de Investigación hizo una evaluación del camino recorrido hasta el momento por la Incubadora de Empresas de Base Tecnológica de la Facultad, defendió los objetivos que impulsan la propuesta y expuso sus expectativas frente al actual llamado.

2 de junio de 2010

– ¿Cuál ha sido la evolución de las propuestas que fueron recibiendo a partir de la primera convocatoria?

– En 2006 hicimos el primer llamado formal de la incubadora. Recibimos 25 proyectos, en su mayoría eran de alumnos. A lo largo de los años hemos ido recibiendo menos proyectos pero de grupos más fuertes, con menos alumnos jóvenes y más investigadores formados. Eso es un cambio significativo. En el 2007 recibimos 23 proyectos y en el 2009 recibimos once, de los cuales fueron seleccionados ocho que tenían muy buenas chances de constituirse muy rápido en empresas y que tenían un fuerte contenido tecnológico. Hoy en día hay muchas incubadoras, algunas con muchos proyectos, pero muy pocas se enfocan en recibir proyectos de base tecnológica.

– ¿Ese es el aspecto diferencial de esta incubadora?

– Nuestro diferencial es que apuntamos a crear empresas nacionales cuya competitividad se base en el conocimiento científico tecnológico. El hecho de que ese conocimiento sea transferido al sector productivo en la forma de una nueva empresa hace que ya de movida le dé trabajo a los emprendedores y pueda generar más puestos de trabajo. Eso tiene para nosotros un valor social muy alto. De todas formas nosotros seguimos aceptando a todos los proyectos en la etapa de preincubación porque consideramos que atravesar ese momento va a ayudar al grupo a entender de qué forma se formula un proyecto con posible aplicación comercial. En ese sentido Incubacen también funciona como un centro de emprendedorismo. Yo estoy segura de que la gente que se presentó alguna vez, va a poder desarrollar mucho mejor su segundo emprendimiento. Eso, en esta Facultad, no se enseña en ningún lado. Para aquellos que tienen esa inquietud, acá tienen un espacio en donde dar un paso en esa formación.

– Es decir que, independientemente del futuro del proyecto, la persona se lleva un bagaje de conocimientos interesante.

– Intentamos que eso ocurra, que en ese proceso aprenda. La preincubación es una etapa de formación y hemos ido probando distintas metodologías porque no hay una metodología estandarizada. Justamente una de nuestras limitaciones es que la mayoría de la gente que da cursos de planes de negocios no tiene una experiencia concreta en cómo se hace un plan de negocios para una empresa que se basa en tecnología. Los MBA de la UBA están pensados para empresas en donde la innovación pasa por cómo hacer negocios maximizando la rentabilidad en el menor tiempo posible. Y los negocios tecnológicos no son eso, apuestan a incorporar la innovación en el sector productivo como una manera de ir incrementando el valor de los productos o servicios que venden y conquistar nichos en el exterior, incrementando las ganancias y sustituyendo importaciones. Ese es el corazón del plan de innovación en el cual esta incubadora se inserta como un eslabón pequeño.

– Y en este marco general, ¿qué lugar ocupa hoy Incubacen?

– Incubacen está considerada como una incubadora seria. Actualmente tenemos activos nueve proyectos. Eso para una incubadora de base tecnológica es mucho. De esos nueve, tres están constituidos como empresas que están facturando. Uno de ellos, Tolket, con distintos productos tecnológicamente innovadores. Otra empresa constituida es LAINCO que hace desarrollos de software para el sistema financiero. Y la tercera es e-met que brinda servicios en el área de meteorología. Los demás proyectos están en preincubación avanzada. Nosotros, a los emprendimientos los ayudamos a conseguir financiación y figuración, porque es muy importante que sean vistos para atraer inversiones y clientes. En el 2009, por ejemplo, ayudamos a que Tolket se presentara con un plan de negocios en el premio IB50K del Instituto Balseiro y compartieron el primer premio. Ganaron 22.500 dólares para el emprendimiento. También colaboramos en desarrollo del plan de negocios que presentaron en el concurso del Banco Santander y ganaron 20 mil pesos. Tenemos pocos proyectos pero son ganadores frente a los proyectos que hay en otras incubadoras.

– ¿Qué expectativas tenés con respecto al llamado de este año?

– Nosotros esperamos que se presenten muchas ideas proyecto. Con gente que tenga ganas de poner la cabeza y el corazón detrás del proyecto que presenten. Nos interesa que, desde alumnos hasta graduados e investigadores, vengan y compartan la experiencia de la preincubación. Esperamos que la gente que venga quiera crear una empresa de base tecnológica. Ese es nuestro objetivo.

– ¿Estás conforme con el camino recorrido hasta el momento por Incubacen?

– Sí, súper. Cuando partimos prácticamente no había nada. En el recorrido fuimos aprendiendo mucho. Hoy tenemos procedimientos, hemos escrito las buenas prácticas de incubación, tenemos contratos estandarizados, tenemos una misión muy definida, una política muy clara. Creo que Incubacen tiene merecida la visión que se tiene sobre ella, en cuanto a la seriedad. Trabajamos mucho con convicciones muy fuertes de que esto es bueno para el país.

Para atender el llamado
Todas aquellas personas o grupos interesados en participar de la convocatoria pueden ingresar a la página www.incubacen.fcen.uba.ar, donde encontrarán las bases y condiciones y el formulario que deben llenar antes del 5 de julio de 2010.

Fuente: El Cable Nro. 746

Gabriel Rocca