Buen pronóstico

El Poder Ejecutivo dispuso, por decreto, que el Servicio Meteorológico Nacional se convierta en un organismo descentralizado con autarquía económica. Sólo resta el nombramiento de sus nuevas autoridades para enterrar definitivamente los 40 años de intervención militar. Se creó un consejo asesor del que, seguramente, participará la Facultad.

18 de diciembre de 2007

El camino hacia la “civilización” comenzó a recorrerse hace poco más de un año. Más exactamente el 22 de noviembre de 2006, cuando, luego de reiterados reclamos, el Gobierno emitió un decreto por el cual el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) dejaba de formar parte de la órbita de las Fuerzas Armadas y pasaba a depender de la Secretaría de Planeamiento del Ministerio de Defensa, a partir del 1º de enero de 2007.

Era el principio del fin de una intervención de cuarenta años, que había sido ordenada en 1966 por el dictador Juan Carlos Onganía. Ese fue el inicio de una historia de desprofesionalización, vaciamiento y decadencia.

La transición comenzó con múltiples dificultades ya que las principales autoridades del Servicio seguían siendo oficiales de la Fuerza Aérea, que no facilitaban el proceso. Esta situación obligó a la Presidencia a dictar un nuevo decreto, el 25 de abril de este año, que dispuso la intervención del organismo, desplazó a las autoridades militares y puso al frente de la institución al meteorólogo Héctor Ciappesoni.

Removidos los principales obstáculos, se pudo avanzar con mayor firmeza por el sendero de la transición y finalmente el 16 de octubre, un nuevo decreto convirtió al SMN en un organismo descentralizado con plena autarquía financiera. Sólo resta nombrar al nuevo director de la institución para que se complete esta primera etapa de la normalización.

Celeste Saulo es integrante del Departamento de Ciencias de la Atmósfera de la Facultad y siguió muy de cerca todo este proceso por formar parte de una comisión asesora para la reorganización de la institución. En este diálogo con el Cable realiza una evaluación de lo hecho y plantea las tareas aún pendientes para que el SMN vuelva a convertirse en una institución útil para la sociedad y para el desarrollo del país.

– ¿Cuál es su opinión sobre el decreto del Poder Ejecutivo que le otorga al SMN el estatus de organismo descentralizado?

– Estamos sumamente conformes con el decreto porque es el primero que le da un estatus claro y nuevo al SMN como un organismo descentralizado y con autonomía para manejar su presupuesto. Esta es una característica que no había tenido el SMN en los últimos 40 años. Entendemos que la decisión política fue atinada y ahora faltan todavía algunos pasos que tienen que ver con el nombramiento de las autoridades.

– ¿Este es el encuadre legal que se reclamaba para el SMN?

– Sí, desde lo formal es una figura muy adecuada porque de alguna manera permite que el organismo tenga una autarquía que hace que hoy pueda depender del Ministerio de Defensa, pero mañana puede depender de otro ministerio o secretaría en forma sencilla. Por eso nos parece que es una solución muy buena para un organismo que todavía no encontró su lugar definitivo.

– ¿Cuál cree que debería ser su lugar definitivo?

– Bueno, ahora que tenemos la suerte de tener un Ministerio de Ciencia y Técnica, habrá que evaluar si ese es el lugar natural del SMN, pero también pensamos que la Secretaría de Medio Ambiente podría ser un lugar muy adecuado. En el Ministerio de Defensa queda desdibujado porque claramente no es una prioridad para la defensa nacional. De todas maneras, resulta lógico que por ahora quede ahí, porque tiene un porcentaje muy alto de militares, por eso es impensable que dependa de otra área, hasta tanto no se reacomode la planta de personal. Hoy día son alrededor de 400 / 450 civiles y entre 500 y 550 militares. Ningún esquema en ningún ministerio está pensado para manejar un organismo de estas características.

– El decreto establece que el director del SMN deberá ser una persona diplomada en ciencias de la atmósfera. ¿Le parece correcto?

– Creo que es una decisión muy buena pensar que a la cabeza de los organismos tienen que estar las personas mejor capacitadas para llevarlos adelante. Dado que en los organismos descentralizados no se accede a los cargos por concurso sino que son designados por el Poder Ejecutivo, este requisito acota esa facultad discrecional. El mundo de los meteorólogos es relativamente chico, así que no creo que se pueda hacer una mala elección en este sentido. Hoy día lo natural es que continúe quien actualmente es el interventor del organismo, Héctor Ciapessoni.

– ¿Por qué no se nombró todavía al director del SMN?

– La verdad es que es algo que quedó pendiente del gobierno de Kirchner. El decreto con el nombramiento de Ciapessoni ya había recorrido todas las instancias requeridas dentro de la administración pública. Sólo faltaba la firma del presidente. Ahora, ese circuito tendrá que recorrerse de nuevo con las autoridades actuales. Yo entiendo que esto no va a ser tan rápido, por lo que demoran estos trámites. De todas maneras, la decisión política está.

– ¿El presupuesto era una de los temas que más preocupaban. ¿Qué se ha logrado con el presupuesto del SMN para 2008?

– Lo que se ha logrado es un saneamiento básico del presupuesto del organismo. El SMN requería aproximadamente de unos cuarenta millones de pesos anuales, de los cuales aproximadamente treinta se iban en salarios de personal civil y diez en funcionamiento. Pero, si bien éstos eran los gastos del SMN, su presupuesto formal era de sólo quince millones de pesos. Ahí había una irregularidad. Un organismo que necesitaba cuarenta millones para funcionar pero sólo tenía asignados quince. ¿De dónde sacaba el resto? Lo sacaba de las tasas de aeropuerto, pero, en realidad, no corresponde utilizar esos fondos para pagar salarios. Lo que se logró para el 2008 es la corrección del presupuesto del SMN de manera tal que refleje los gastos reales del organismo. Lo que falta, todavía, es un refuerzo de su presupuesto para crecer, para mejorar su capacitación, su equipamiento. Esto no forma parte del presupuesto 2008 y forma parte del desafío que tienen las autoridades para que el 2009.

– El decreto establece la posibilidad de que el SMN recaude fondos a partir de la venta de servicios. ¿Esos recursos pueden ser significativos?

– La experiencia de otros países demuestra que por servicios no se logra reunir más del diez o el quince por ciento de lo que se necesita para funcionar. Imaginar que el Servicio puede reunir muchos fondos por estos mecanismos parece inviable, sobre todo si pensás que es una institución que está desmejorada, que no está brindando servicios de punta, que su red de estaciones es pobre, que su red de radares se reduce a dos. Por supuesto siempre puede ingresar algo que le va a venir bien, pero no creo, de ninguna manera, que la solución sea esa. Nosotros siempre defendimos que la meteorología es una inversión que tiene que hacer el país y que la ganancia en meteorología, en realidad, se mide en forma indirecta. Surge porque rinde más el campo, porque rinden mejor las operaciones en los puertos, porque no perdés dinero por haber tomado decisiones equivocadas. Por eso el SMN es algo en lo que hay que invertir. En sí mismo nunca te va a dejar ganancia, jamás. Esto pasa en todos los países del mundo y los experimentos que se hicieron con servicios privatizados, han mostrado, después de varios años de funcionamiento, que no son redituables. Lo mejor es una posición estatista frente al problema que establezca que el SMN es de interés del Estado y que se lo va a financiar porque el beneficio va a ser indirecto y va a provenir de otras actividades.

– El decreto crea un consejo asesor para asistir al director. (ver recuadro) ¿Está de acuerdo?

– Me parece excelente. De hecho la ley original de 1945, donde se regula por primera vez cómo tenía que trabajar el SMN, disponía la existencia de un consejo técnico asesor. La filosofía de este Consejo Técnico Asesor creo que es buena, me parece que está muy bien pensada la articulación entre el proveedor y los usuarios del servicio. Por otro lado, es central la presencia del sector académico, que es quien forma al meteorólogo. Los que formamos a los meteorólogos necesitamos el input de la sociedad acerca de qué esperan de un meteorólogo, porque más allá de que uno académicamente tenga claro en qué sentido investigar, también es importante tener en claro qué perfil de meteorólogo necesita la sociedad. La presencia de la universidad en ese lugar me parece fundamental y claramente va a ser nuestra facultad quien tenga un representante, porque no hay otro centro de formación en meteorología que no sea este.

– ¿Cuáles deberían ser los principales objetivos del “nuevo” SMN?

– En una primera etapa, tratar de capacitar a sus recursos humanos. Me parece que este es un aspecto clave. Además no es tan difícil de implementar porque hay un Departamento de Ciencias de la Atmósfera que puede oficiar de capacitador de recursos y porque hay mucha gente con voluntad de capacitarse, que no ha tenido la oportunidad. Otro aspecto central, en la medida que existan recursos, es mejorar la cantidad de observaciones, porque hace una función intrínseca del SMN, que es tomar medidas de parámetros meteorológicos. Establecidos esos dos puntos principales, seguiría trabajar fuertemente hacia la mejora de la calidad de los pronósticos. Me parece que son los tres aspectos prioritarios. Esto no quiere decir que no sean importantes muchas otras cosas, pero en un organismo que se ha visto desmantelado, no es fácil imaginarse que en uno, dos o tres años, se pueda abarcar todo y abarcarlo bien.

– ¿Se debe fortalecer la presencia del SMN en la sociedad?

– Esa es una obligación histórica, diría yo. Sobre todo tiene que enseñarle a la sociedad qué se puede esperar de un servicio meteorológico en general, y de un pronóstico en particular, para que la sociedad sea crítica en cuanto a los productos que le ofrecen hoy los medios, que son de lo más variados. Y en este punto, la realidad es que, hoy en día, al no tener nuestra profesión ningún tipo de matriculación o de incumbencia limitada, tenemos diversidad de profesionales y no profesionales haciendo pronósticos, y este es un problema verdadero. Creo que el nuevo desafío de la comunidad meteorológica es ver de qué manera pule el mercado de advenizos. Creo que este punto va a haber que trabajarlo muy bien y el SMN tiene un rol importante porque, en la medida en que se jerarquice, la población le va a tener mayor confianza, va a ser más exigente, y no cualquiera va a poder salir a dar un pronóstico. Creo que se dejó un espacio vacío y ahora va a haber que llenarlo con calidad.

– ¿Es optimista respecto de lo que pueda pasar en 2008 con el SMN?

– Yo soy optimista por naturaleza. No es fácil levantar una institución que se desmanteló durante cuarenta años, pero creo que hay condiciones favorables para que repunte, habrá que ver si las personas que están a cargo de llevarlo adelante, lo pueden concretar.

Consejo Técnico Asesor
El decreto 1432 establece la creación de un Consejo Técnico Asesor del director del SMN. Estará integrado por un representante de los siguientes organismos:

– Ministerio de Defensa.

– Secretaría de Medio Ambiente

– Secretaría de Ciencia y Tecnología

– Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca

– Secretaría de Transporte

– Universidades nacionales que tengan carreras de Ciencias de la Atmósfera.

Fuente: El Cable Nro. 675

Gabriel Rocca