Distinción a una trayectoria
La doctora Josefina María Tomio fue distinguida por la Sociedad de Medicina del Trabajo de la Provincia de Buenos Aires en virtud de su labor en la dirección de la carrera de Higiene y Seguridad en el Trabajo, que se dicta desde 1981 en Exactas.
Doctora en Química y especialista en Toxicología, la profesora Josefina María Tomio fue premiada con la Mención al Mérito por su “su meritoria trayectoria nacional e internacional en el campo de la docencia e investigación en Higiene y Seguridad en el Trabajo”.
Desde 1992, Tomio dirige la Carrera de Higiene y Seguridad en el Trabajo en la Facultad. “Ésta una especialidad aplicada que integra diversas disciplinas y múltiples aspectos de las ciencias exactas, las sociales, las ciencias de la vida y también la ingeniería”, define Tomio, que es miembro fundador de la Sociedad Toxicológica Argentina.
La creación de la carrera, en 1981, respondió a la necesidad de capacitar a universitarios con sólida formación en química, medicina e ingeniería. De esta manera, “formamos recursos humanos capacitados científica y técnicamente, y que están aptos para su inserción en la industria, en la educación, en la investigación, y para cumplir funciones en foros nacionales e internacionales donde se discuten y proponen normativas”.
En la Argentina, las condiciones de higiene y seguridad en el trabajo se deben ajustar a las normas establecidas en la Ley 19.587 y resoluciones modificatorias.
“Actualmente, un número considerable de graduados de nuestro posgrado ejercen funciones en diversos organismos públicos, como el Ministerio de Salud, la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, la Superintendencia de Riesgos de Trabajo, el INTA, el INTI, la CONEA, el Conicet, la ANPCyT. También en hospitales públicos y privados, en universidades privadas y del exterior, por ejemplo, de Perú, Colombia, Italia y Suiza”, enumera Tomio, con orgullo. También han cursado profesionales de decenas de industrias privadas, como Ford, Unilever, Siemens, Minetti, entre otras, al igual que personal de industrias farmacéuticas, alimentarias y textiles.
Tomio asegura que la buena inserción de los especialistas reside en la excelente formación que brinda la carrera. De los graduados se espera que puedan identificar y evaluar los factores de riesgo de trabajo, e implementar procedimientos efectivos para monitorearlos y mitigarlos, o eliminarlos. También, que conozcan la legislación y sus reglamentaciones nacionales e internacionales. Por otra parte, deben poder organizar, dirigir y administrar servicios de higiene y seguridad del trabajo así como elaborar planes de gestión y actuar como peritos en auditorías del ambiente laboral.
Si bien se dictan carreras con el mismo rótulo en otras universidades, públicas y privadas, Tomio enfatiza que la formación que brinda Exactas es mucho más completa y extensa en contenidos y carga horaria. “La diversidad en la formación de grado de sus inscriptos permite una discusión enriquecedora, con visiones diferentes sobre las problemáticas laborales”, comenta y resalta la idoneidad de los docentes que, en su mayoría externos a la Facultad, concursan sus cargos.
Compromiso con la docencia
Tomio, además de dictar Toxicología Laboral, sigue de cerca el desarrollo de la carrera, asistiendo a las clases de otros docentes, supervisando el dictado e implementando cambios cuando cree que el nivel no es el adecuado. “Cuando detectamos alguna deficiencia, tratamos de resolver la brecha. Yo me involucro mucho en resolver los problemas”, admite.
La carrera consta de quince materias, y no se validan las aprobadas en otras instituciones. Los contenidos se desarrollan en forma de cursos teórico-prácticos, y también de talleres con presentación de casos, resolución de problemas, visitas y trabajos de campo. La aprobación requiere de un trabajo final, de carácter aplicado e integrador, y se busca que sea grupal e interdisciplinario. “Muchos de esos trabajos se presentan luego en congresos, exposiciones y son aportes a muchas pymes”, comenta Tomio, y prosigue: “Se han realizado asesorías, con carácter de pasantías, como servicios a la comunidad, en entidades públicas, como el Poder Judicial o la Cámara de Diputados, y también en hospitales y facultades”.
Por año cursan la carrera entre 25 y 35 alumnos, que pueden ser profesionales químicos, médicos o ingenieros. Para Tomio, este posgrado entraña la conexión entre la universidad y la sociedad. “Esta Facultad forma a sus graduados como investigadores, pero falta desarrollar el aspecto profesional, la inserción en la industria”. Y destaca: “Estoy de acuerdo con lo que afirmó Lino Barañao (Ministro de Ciencia y Tecnología), cuando dijo que la universidad no tiene que ser autista”.
Fuente: El Cable Nro. 694

Facultad de Ciencias Exactas y Naturales - Universidad de Buenos Aires - Argentina