Haydée Pizarro

El ambiente ya tiene defensora

La investigadora y profesora de la Facultad, Haydée Pizarro, fue galardonada por la Red de Defensoras del Ambiente y el Buen Vivir, con el premio “Berta Cáceres” por su aporte en la defensa del planeta. El acto de entrega de las distinciones se llevó a cabo en la Cámara de Diputados de la Nación.

4 de marzo de 2022

“Ya estoy emocionada”, dice con los ojos humedecidos Haydée Pizarro apenas empieza la entrevista. “Me llena de alegría y orgullo recibir esta distinción que conjuga el trabajo de las mujeres y la defensa del ambiente”, cuenta y se explaya: “Este reconocimiento permite visibilizar, a través de mi persona, el trabajo de las mujeres científicas de campo, que no permanecemos encerradas en el laboratorio, siempre de blanco y pipeteando, sino que salimos al campo, nos metemos -en mi caso, que investigo sobre agua dulce-, en barcos, en botes, en pajonales, con el agua hasta acá (y se señala por arriba de la cintura) y haciendo experimentos al aire libre”.

De esta manera, la ecóloga expresa sus sensaciones por haber sido elegida por la Red de Defensoras del Ambiente y el Buen Vivir (capítulo Argentino de la Red Latinoamericana de Ecofeminismo), para recibir el premio Berta Cáceres que se entrega a mujeres y organizaciones del país, en honor a sus trayectorias de vida y militancia, en el ámbito jurídico, político, económico, académico y sanitario, en favor de la defensa del ambiente y la construcción del buen vivir.

“Yo no sabía nada. Me enteré por un mail, que casi paso por alto en medio de la cantidad de mensajes que me llegan todos los días”, se ríe y sigue: “Después supe que me había postulado la doctora Bibiana Vilá que es ecóloga, trabaja en vicuñas y tiene un fuerte militancia en el ecofeminismo. Fue una sorpresa hermosa en medio de una época muy dura”.

El acto de premiación se llevó a cabo en el marco de la 4ta. jornada de Defensa del Ambiente y el Buen Vivir, el viernes 4 de marzo en la Cámara de Diputados de la Nación. Y, además de Pizarro, fueron distinguidas otras mujeres, líderes de organizaciones sociales de diferentes provincias y mujeres representativas de diferentes sectores de la cultura y la sociedad.

Pizarro es investigadora del CONICET y profesora del Departamento de Ecología, Genética y Evolución de la Facultad. Hizo la carrera de Ciencias Biológicas y se doctoró en Exactas. “Yo soy de la generación que veía a Jacques Cousteau y siempre me gustó la parte más naturalista de la biología”, define. A medida que fue avanzando en su carrera sus trabajos se fueron focalizando en el estudio del agua dulce, su estructura, sus funciones y sus cambios a partir de causas naturales. “Puedo definirme cómodamente como una ecóloga de agua dulce, como limnóloga. Estudiar el agua me encanta, es mi pasión”.

En los últimos 20 años ese sesgo más naturalista fue virando hacia el análisis de la contaminación relacionada con actividades humanas en general, para ir concentrándose en el estudio de la agricultura industrial como factor contaminante a partir del uso de agroquímicos. “En mis investigaciones pudimos demostrar de qué manera los agrotóxicos contaminan los sistemas acuáticos, modifican su biodiversidad, sus funciones, y deterioran la calidad del agua. Este modelo de agricultura basado en agrotóxicos está demostrado que no sólo es nocivo para el ambiente sino que también trae problemas sociales y no resuelve la cuestión de la alimentación, ni la pobreza, ni genera buena vida para la gente. Además, trae problemas de salud, en particular, para los sectores más vulnerables”, se preocupa.

Cuando mira hacia el futuro, Pizarro tiene una visión optimista y confía en que las y los jóvenes y la movilización popular van a lograr poner el cuidado del ambiente en el centro de toda política de desarrollo. “Tengo que ser optimista. Yo soy docente, estoy en Ecología y Desarrollo que es una materia en la que veo a chicos y chicas con una fuerza y una capacidad increíbles para difundir esta mirada en la sociedad. Y hay que seguir trabajando en educación ambiental que para mí es un aspecto clave”, asegura Pizarro. Y agrega: “Hay que seguir expandiendo una masa crítica de personas que sostengan estos principios en el corazón de la sociedad porque los reclamos que terminan siendo exitosos son aquellos que vienen fuertemente impulsados de abajo hacia arriba”.

A la hora de los agradecimientos, Pizarro recuerda a todos los investigadores e investigadoras, becarios y becarias que trabajaron y trabajan con ella. “Esta distinción la quiero compartir con ellos y ellas”. Y también agradece a “la Facultad -que es mi casa-, a la UBA y al CONICET que me albergaron y me permiten hacer docencia e investigación con total libertad”.

Gabriel Rocca