Emprender para ganar
En un acto del que participaron autoridades, docentes y alumnos, se dio a conocer la nómina de los 16 proyectos seleccionados, que recibirán el apoyo de Incubacen, la incubadora de empresas de la Facultad, para facilitar su desarrollo. También se entregó un premio especial a la mejor iniciativa y otras cuatro ideas recibieron un reconocimiento.
“Nosotros ya le habíamos dado forma a un proyecto que era una mezcla entre un desarrollo tecnológico y un análisis biológico. Hacía tiempo que estábamos pensando en relacionarnos con empresas y cuando nos enteramos de la convocatoria pensamos que nos vendría bien una ayuda. Nos daba un poco de miedo relacionarnos directamente con las empresas y esto nos pareció un paso intermedio, una buena mano para dar ese salto”, contó entusiasmada Astrid Hilding Ohlsson, integrante de uno de los equipos ganadores del premio mayor.
Hilding Ohlsson, junto con Marcos Paredi, Eduardo Cortón y Sandra Moreno, presentaron el proyecto “Desarrollo de Biosensores o Lenguas Electrónicas para el Diagnóstico Rápido de Mastitis Subclínica”, cuyo objetivo es desarrollar un método de detección de esta enfermedad, confiable e instantáneo y de fácil manipulación. Las vacas afectadas por la mastitis, disminuyen la cantidad y la calidad de su leche.
Dada la calidad de las iniciativas presentadas, el jurado sorprendió con la decisión de que el premio mayor fuera compartido entre dos grupos. Por esta razón también podrá disfrutar de este viaje uno de los integrantes del equipo conformado por Silvia Lede, Alicia Zelada, Natalia Fernández Eraso y Sergio Ghio, quienes presentaron un proyecto para producir un conservante natural para alimentos.
“Todos los integrantes del grupo trabajamos en biotecnología, tenemos un perfil marcado de aplicación y teníamos interés en hacer algo nuestro. Ahora hay que armar el plan de negocios, pulir algunas cosas, ir aprendiendo con la preincubación cómo hacer para ir llevando adelante este proyecto. Eso es lo que nos falta a los biólogos y eso es en lo que esperamos que Incubacen nos ayude”, explicaron, un poco entre todos, en medio de los festejos.
El premio, ofrecido por la empresa InnovaTekné, consiste en un viaje de una semana con todos los gastos pagos a Silicon Valley en Estados Unidos, para dos miembros del grupo ganador. El objetivo del viaje es promover el contacto de los ganadores con emprendedores ligados a universidades y a oficinas de transferencia tecnológica, para conocer de qué manera se manejan estos temas en ese país.
Otros cuatro grupos, además, recibieron diferentes menciones por los méritos que tienen las iniciativas que presentaron. A partir de ahora, los 16 proyectos seleccionados ingresan a la etapa de pre-incubación, durante la cual Incubacen brindará apoyo a todos los equipos con el objetivo de convertir estas ideas en un plan de negocios que permitirá evaluar el potencial del emprendimiento, su viabilidad técnica y económico- financiera, para su puesta en marcha. Además todos estos proyectos volverán a competir en marzo próximo, cuando se premiará, con un monto de veinte mil pesos en servicios profesionales para facilitar el emprendimiento, al grupo que haya desarrollado el mejor plan de negocios.
“En el llamado realizado el año pasado se presentaron 25 proyectos y en este momento tres de ellos están firmando acuerdos de incubación, es decir que ya están en condiciones de constituirse como sociedad y empezar a facturar comercialmente”, señaló Laura Pregliasco, secretaria adjunta de Investigación de la Facultad, y agregó, “tres de 25, es una tasa de éxito increíble para lo que es una incubadora de una universidad. Ahora tenemos 16 proyectos de los cuales si logramos que se constituya un emprendimiento exitoso en el mercado va a ser una gran alegría”.
Por su parte, el presidente de InnovaTekné, Tobías Schmukler expresó que, “las ganas, la voluntad de emprender que se vio en todos los grupos, es más que destacable. Yo creo que lo más valioso que tienen, además del conocimiento científico, además del proyecto, es esta actitud emprendedora”, y remarcó, “sin duda es importante que haya investigación básica pero también es importante que parte de esa investigación básica trascienda el ámbito científico y junto con el capital de riesgo puedan crear nuevas empresas. De esta forma no sólo se benefician el científico y la empresa, sino que se beneficia la sociedad toda porque se generan puestos de nuevos trabajo calificados”.
El encuentro fue cerrado por el decano, Jorge Aliaga, quien afirmó, “yo creo que no es poco tener 16 nuevas ideas que han pasado esta primera etapa y que a lo mejor se convierten en proyectos consolidados que salen al mercado. Así que esperamos que les vaya muy bien, porque si les va bien, va a ser bueno para ustedes y para la Facultad, porque de esta manera se consolida la idea de que la carrera académica no es la única salida y que en esta Facultad somos capaces de generar conocimiento que no queda restringido al laboratorio y al paper, y contribuir al desarrollo de puestos de trabajo calificado. Muchas veces vienen especialistas en gestión y marketing a decirnos cómo vender algo, pero lo que ellos no tienen son proyectos para generar empresas de innovación tecnológica, y acá justamente lo que sobra son ideas. Podemos no tener mucha formación para saber cómo desarrollar comercialmente estas ideas, pero me parece que esa parte es, hoy día, un conocimiento que podemos conseguir desde aquí, para lograr que además estos emprendimientos generen empresas responsables y brinden beneficios a la población”, completó.

Facultad de Ciencias Exactas y Naturales - Universidad de Buenos Aires - Argentina