En busca de grasas saludables
La American Oil Chemists’ Society distinguió con el Honored Student Award a la bioquímica Marina Cerdeira, quien se encuentra realizando su doctorado en la Facultad. El premio, que es el más importante para un tesista en el área de grasas, aceites y derivados, es entregado anualmente a sólo diez estudiantes de posgrado de todo el mundo.
– ¿Cómo decidiste participar en este premio?
– En realidad fue mi directora de tesis, Lidia (María Lidia Herrera, Investigadora FCEyN -UBA / Conicet), quien se ofreció a presentarme. El premio está destinado a estudiantes de posgrado, avanzados en su doctorado, pero que todavía no hayan presentado su tesis. Además de la recomendación de quien te impulsa, tenés que sumar las referencias de dos integrantes de esta sociedad de química, y tenés que enviar tu currículum. Además, como condición para ganar, tenés que exponer tu trabajo durante el congreso anual de la institución, lo cual puede hacerse en forma oral o de póster. A pesar del miedo que tenía, Lidia me convenció de que hiciera la presentación oral, porque implica un mérito mayor.
– ¿Cómo te enteraste de que habías ganado?
– Yo ahora estoy viviendo en Neuquén, así que Lidia me mandó un mail. “¿Estás sentada?”, me puso. La verdad es que no lo podía creer. Lo que pasa es que eligen sólo diez estudiantes y se había postulado gente de todo el mundo. Es muy meritorio porque, además, yo fui la única sudamericana premiada que trabaja en la región. Había también una chica peruana, pero ella está investigando en Estados Unidos. El resto eran todos de países del primer mundo.
– ¿Qué es la American Oil Chemists’ Society (AOCS)?
– Es una sociedad de origen estadounidense pero a la cual se asocian grupos de trabajo de todo el mundo. Actualmente cuenta con unos cuatro mil miembros de unos noventa países y reúne el área académica y la industria relacionada con lo que es química de grasas y aceites en alimentos, biodiésel y otras industrias. La sociedad cuenta con una editora propia y publica varias revistas y libros. También organiza este congreso anual donde participa gente de todo el mundo.
– ¿Cómo fue entrar en el auditorio, pararte y exponer tu trabajo en un lugar tan importante?
– Cuando llegó el momento de exponer, me acuerdo que estaban todos los principales integrantes de la sociedad. Yo no quería ni mirarlos. Estaba nerviosa, pero la verdad es que lo había practicado muchísimo. Desde que me enteré, preparé el Power Point y lo practicaba sola en mi casa. Arranqué pidiendo perdón por mi inglés, y al final todos me felicitaban y me decían que no tendría que haber pedido disculpas. La verdad es que fue muy interesante haber participado porque conocí a mucha gente que yo había leído y que citaba en mis trabajos. Juntar caras con nombres fue fantástico. Tenerlos delante de mí, ver que son de carne y hueso y además tener que contarles lo que estaba haciendo fue increíble. De golpe, de estar leyéndolos acá, como grandes eminencias, a estar allá, dándoles la mano y que te propongan ir a sus laboratorios para hacer un posdoc, es muy fuerte.
– ¿En que consiste tu trabajo de investigación?
– El tema de mi tesis es, básicamente, propiedades físicoquímicas de mezclas grasas con bajo contenido de ácidos grasos trans. Lo que se busca son formulaciones que puedan remplazar a las grasas trans, que son los hidrogenados, según sus funcionalidades en los alimentos. El objetivo es buscar alternativas que se asemejen en su comportamiento a los hidrogenados y que no tengan sus efectos negativos sobre la salud humana. El trabajo por el cual me dieron el premio se refiere específicamente a una etapa de la investigación que se llama de encapsulación. Este aspecto del trabajo, en el marco del conjunto de mi tesis, fue lo que tuve que exponer.
– Esto puede tener una aplicación muy importante en la industria alimenticia, ¿no?
– Sí, el tema de las grasas trans está muy en boga, sobre todo en Estados Unidos, donde existen cuestiones normativas por las cuales las empresas tienen que poner una etiqueta con el detalle de la composición en grasas trans de los alimentos. Esto provoca un efecto negativo entre los consumidores, entonces por eso se está moviendo mucho el tema de buscarles alternativas.
– ¿En qué estás trabajando en este momento?
– Bueno, cuando ya tenía bastante avanzada mi tesis de doctorado y como no estaba convencida de seguir la carrera de investigación, busqué alternativas y decidí volver con mi pareja a Neuquén, los dos somos de allá, y empecé a trabajar en la industria farmacéutica.
– ¿Recibir este premio no te puede hacer cambiar de opinión?
– En realidad, yo estoy bárbaro allá, no me gusta estar en Buenos Aires y eso ya es una opción de vida. Y Estados Unidos, menos. En este momento tengo otras ideas de vida en la cabeza. Pero nada quita que esta haya sido una experiencia muy buena.
Fuente: El Cable Nro. 687

Facultad de Ciencias Exactas y Naturales - Universidad de Buenos Aires - Argentina