“La UBA debe gestionar la transferencia tecnológica”

En octubre pasado la Universidad de Buenos Aires aprobó la creación del programa UBAemprende, una iniciativa que apunta a brindar apoyo a emprendedores y promover la formación de recursos humanos de gestión en innovación y emprendedorismo, en todas las facultades. El Cable dialogó con Laura Pregliasco, autora y coordinadora del programa, designada a partir de su experiencia al frente de INCUBACEN, la incubadora de empresas de base tecnológica de Exactas.

2 de diciembre de 2010

– ¿Cómo surge UBAemprende?

– En el año 2007 nos llega una propuesta elaborada desde Rectorado para generar una incubadora o un centro de emprendedorismo para toda la UBA. Querían conocer nuestra opinión en base a la experiencia que teníamos con INCUBACEN. Nosotros elaboramos un documento con muchas sugerencias y se lo enviamos al rector. Enseguida, nos invitó a una reunión. Allí le planteamos que nuestra idea no era crear un organismo centralizado para toda la UBA, sino generar una instancia que promoviera la creación de incubadoras en las facultades y que trabajara en red con todas las unidades académicas.

Le pareció bien y dijo que le iba a pedir a los decanos que nombraran representantes y pidió que nos juntáramos para ir armando una propuesta para crear una estructura de coordinación para el emprendedorismo en la UBA. Así empezamos a trabajar en el año 2008.

– ¿De qué manera respondieron las facultades en ese momento?

– Se armó la red con un grupo de representantes y nos reunimos algunas veces. No todos venían de las oficinas de vinculación y transferencia tecnológica y eso dificultaba la potencia que podía tener este grupo. Poco a poco, el grupo se fue diluyendo. En el año 2009, cuando aparece el llamado de financiación PRIETEC de la Agencia para dotar de infraestructura a los emprendedores y empresas de base tecnológica, desde INCUBACEN decidimos pedir una financiación. Fuimos a hablar con el rector y conversando acerca del proyecto de tener alguna estructura centralizada que fomentara el emprendedorismo, le sugerí hacer un programa específico con ese fin, que se llamara UBAemprende. Le propuse escribirlo, eventualmente dirigirlo y compartir el PRIETEC, porque si quería que la iniciativa funcionara era necesario que tuviera un espacio propio para articular con actores privados y públicos. En ese momento la UBA acababa de comprar el cine Cosmos y el rector le asignó el último piso de ese edificio y la terraza a UBAemprende. En este momento se están presentando los pliegos de licitación para llevar a cabo las refacciones.

– ¿En qué consiste el programa?

– El programa, en primera instancia, busca impulsar un debate para elaborar una visión estratégica de la UBA respecto de la construcción de un sistema nacional de innovación. Porque, en realidad, en relación con el modelo de la sociedad basada en el conocimiento, la UBA no tiene una posición tomada. Los análisis que se ven son aislados y, algunos casos, maniqueos. ¿Fomentar el emprendedorismo es privatizar la universidad? El segundo objetivo es fortalecer las capacidades de cada facultad, para que aquellas que quieran formen incubadoras de primer piso, como INCUBACEN, que se dedican a captar emprendimientos, a la elaboración de planes de negocios y, si la dimensión del negocio lo permite, conseguir los aportes de capital semilla para hacer la valorización del desarrollo. Para negocios que requieran aportes de capital más importantes podría derivarlos a una incubadora de mayor capacidad que, con el tiempo, podría ser desarrollada por UBAemprende. Por otro lado, nos planteamos la formación de recursos humanos de gestión para las oficinas de vinculación y transferencia tecnológica en cada facultad. A nivel nacional es poca la gente que está capacitada para hacer esta tarea.

– ¿Hasta ahora qué respuesta han recibido?

– Muy buena. El programa fue aprobado recién en octubre de este año. Ya fueron designados por los decanos representantes de todas las facultades, excepto Derecho y Farmacia. Ya hicimos una primera reunión de delegados para tratar de entender las necesidades de cada facultad. Al mismo tiempo, Agronomía ya lanzó su propia incubadora. Nosotros compartimos con ellos todos nuestros procedimientos y formas de funcionamiento. Y los ofrecemos a todas las facultades que se suman a este proyecto. Además, lanzamos un curso gratuito para todo el personal de las oficinas de vinculación y transferencia, que es un curso de política y gestión de la ciencia y la tecnología. Empezó en octubre y va a terminar en junio del año que viene. Tenemos 40 inscriptos. Vino mucha gente de las facultades y del Conicet. También fue muy exitoso el Taller de Desarrollo del Comportamiento Emprendedor que hicimos en Exactas hace poco. Giramos invitaciones a los delegados de UBAemprende y lo cursó gente de Económicas, de Agronomía y de Ingeniería. Eso es importantísimo porque los emprendedores de Exactas necesitan asociarse con gente que tenga otra formación. Qué mejor para construir lazos y derribar prejuicios que compartir ese tipo de actividades. Otro éxito importante es que en Ingeniería están a punto de lanzar su incubadora. Con ellos también estamos colaborando. Así que yo creo que el balance es súper positivo.

– Al pensar en el emprendedorismo surgen como candidatas naturales Exactas, Farmacia, Agronomía, Ingeniería, pero ¿como podrían sumarse, por ejemplo, Filosofía y Sociales?

– Eso es porque estás pensando en empresas de base tecnológica. Es verdad que, en primera instancia, nosotros tratamos de que se replique la experiencia de incubadoras para proyectos de base tecnológica ¿Por qué? Porque se entiende, en este paradigma de la sociedad basada en el conocimiento, que las nuevas empresas basadas en tecnología son las que pueden ayudar a cambiar el patrón productivo del país. Nosotros queremos lograr ese impacto económico. Pero también nos interesa el emprendedorismo social. Es necesario brindarle a las personas que quieren desarrollar tareas que nosotros usualmente clasificamos como de extensión, herramientas para que estas actividades perduren en el tiempo, para que sean sustentables. Para eso hace falta muchas veces, hasta te diría, un plan de negocios. Filosofía tiene un centro de apoyo al emprendedorismo social, adonde capacita gente para adquirir nuevos oficios. A la persona que forman, ¿la forman para conseguir un trabajo? ¿Para que se asocie en una cooperativa? ¿Cómo deberían evaluar si la formación de una cooperativa es o no sustentable? Lo mismo vale para el apoyo que se brinda desde Sociales a las empresas recuperadas.

– ¿Cuáles son las metas que tiene UBAemprende para el próximo año?

– Sumamente ambiciosas. Esperamos que las obras del nuevo centro hayan avanzado. Esperamos poder organizar el lanzamento formal con representantes del sector productivo. Queremos que se convierta en un centro de vinculación entre emprendedores de todas las facultades de la UBA y graduados exitosos en el campo del emprendedorismo. Que sea un sitio de encuentro, de intercambio de experiencias y de búsqueda de asociatividad. En el mes de febrero vamos a hacer un concurso latinoamericano de innovaciones, en el marco de un proyecto Alfa de cooperación entre instituciones de educación superior de Europa y Latinoamérica que estamos llevando adelante. Lo vamos a abrir para que puedan participar emprendedores de todas las facultades. Va a venir el premio Nobel del microcrédito, Muhammad Yunus. Además, estamos evaluando que UBAemprende utilice un software para hacer preincuabaciones de proyectos con apoyo on line en el cual los tutores serían abogados, contadores, economistas, representantes de empresas de distintas áreas productivas. También pensamos organizar jornadas de capacitación de personal de las oficinas de vinculación y transferencia tecnológica trayendo representantes de incubadoras y polos de Europa y del resto de Latinoamérica, para que den conferencias y también emprendedores exitosos que hayan pasado por incubadoras en el mundo para que cuenten su experiencia. Además, formamos parte de otro proyecto Alfa internacional en emprendedorismo social. Lo pedimos para ver si podemos sumar a nuestros colegas de Filo y de Sociales.

– ¿Se puede aspirar a lograr una estandarización de los procedimientos de la UBA en relación con los proyectos de innovación?

– Ese es el tema clave de este momento ¿Por qué queremos que se capacite la gente de las oficinas de vinculación y transferencia de las facultades y del Rectorado en este tema? Para generar una normativa que apoye en lo regulatorio la creación de empresas de base tecnológica. Para que haya procedimientos claros para definir cuándo hay que realizar una patente y cuándo no. Para resolver temas de articulación con el Conicet que son muy complicados en cuanto a patentes. Nosotros creemos que el camino es hacia una política orientada a que la inversión que se hace en investigación en la universidad sirva para generar recursos que se queden en el país. Y esa tiene que ser, aunque parezca un discurso, la línea rectora para facilitarle el camino del emprendedor, entendiendo que un emprendedor que funda una empresa, da trabajo, genera riqueza en la región y está colaborando con el desarrollo económico del país. Entonces no hay que castigarlo ni desde la evaluación que hace el Conicet por su dedicación a la tarea de generación de empresas, ni tomarlo como un cliente cobrándole una locura en derechos porque los emprendimientos suelen fracasar los primeros años por problemas financieros. Sí hay que ejercer un control para ver cómo está usando los fondos. Si la UBA tuviera una política clara podría lograr más financiación para estos proyectos. Pero considero que esto va a suceder a partir de generar capacidades de gestión muy profesionales dentro de la UBA. Acá se trata de cambiar una cultura.

– ¿Están todos de acuerdo respecto de que es la propia universidad la que debe hacerse cargo de llevar adelante este tipo de tareas?

– UBAEmprende se basa en el entendimiento de que nosotros, como UBA, tenemos mucho que mejorar en transferencia tecnológica. Tanto en la atención que les damos a nuestros investigadores, como en la vinculación con el sector productivo nacional. Somos muy deficientes en esto. Pero también, la visión de UBAEmprende es que podemos construir internamente esa capacidad. La universidad tiene que recuperar ese protagonismo. Hay otras posiciones que prefieren pensar en generar estructuras externas. Delegarlo porque no lo sabemos hacer. En Veterinarias, por ejemplo, hay una incubadora privada. Nosotros creemos que tenemos que formar las capacidades para hacerlo desde la UBA. Porque eso es hacer política con lo que el Estado invierte en una verdadera universidad que genera conocimiento como es la nuestra. Esta es la apuesta de UBAemprende. No queremos la privatización de la transferencia tecnológica.

En la web
Todos los interesados en tener más información relacionada con UBAemprende y en enterarse de novedades relacionadas con la transferencia tecnológica y el emprendedorismo pueden visitar la página http://ubaemprende.wordpress.com

Fuente: El Cable Nro. 762

Gabriel Rocca