Paso a paso
En 2006 se presentó el Plan de Obras que llegaba hasta el 2010. Después de más de tres años de gestión, Jorge Aliaga brindó una charla pública para actualizar la marcha de los trabajos. En esta entrevista, el decano presenta detalles acerca de las nuevas financiaciones obtenidas y los planes para el Pabellón I.
– ¿Cómo fue la proyección inicial del Plan de Obras?
– Cuando presentamos el Plan de Obras, en 2006, el proyecto era realizar un relevamiento muy abarcador y somero de la situación de los edificios teniendo en cuenta que veíamos necesario poner al día una infraestructura de más de 40 años. En ese momento, la estimación de costos fue de aproximadamente 10 millones de pesos para adecuaciones a normas y mantenimiento preventivo de la infraestructura y 6 millones para ampliaciones.
– ¿Y esas estimaciones iniciales se fueron modificando?
– Respecto a los 10 millones iniciales para adecuaciones, en estos momentos la evaluación de las necesidades ya va por 22 millones, y no solamente porque en algunos rubros hubo inflación, sino porque fuimos agregando evaluaciones y también proyectando no solamente para solucionar los problemas de hoy sino pensando a futuro. De esos 22 millones, ya tenemos el financiamiento de obras por 6, y un millón de esos 6 ya está ejecutado, un millón más está licitado y tenemos 9 millones en pliegos. Para el resto, se están terminando los pliegos.
-Para hacer obras hacen falta fondos. ¿Puede describir cómo fue que se planificó su obtención?
– La estrategia fue establecer acciones de difusión pública para la facilitar el hecho de conseguir los recursos, lo que supuso tratar de incluir la necesidad de actualizar infraestructura y de ampliar las instalaciones de la Facultad en la agenda nacional. Había que aprovechar la consonancia de las políticas que comenzaban a surgir desde el Estado y, en particular, desde el Conicet y la Agencia, respecto al aumento de la cantidad de investigadores y de becarios como también con las líneas de financiamiento para grandes equipos o la incorporación de subsidios. Y la planificación que hicimos fue exitosa. Se logró incorporar en la agenda de la ciencia y la tecnología a nivel nacional la necesidad de líneas de financiamiento para infraestructura edilicia.
– ¿De qué manera se accionó en concreto?
– Lo que nosotros hicimos fue hablar en todas las instancias, hablamos con el Ministerio de Educación; con la Secretaría de Ciencia y Técnica de ese entonces, hoy Ministerio; con la Secretaría de Políticas Universitarias; obviamente, también con la UBA, con el CONICET… Nos mantuvimos, y nos mantenemos atentos a cualquier posible instancia de financiación. Así fueron apareciendo distintos programas que logramos aprovechar.
– ¿Cómo se trabaja mientras se consigue financiación?
– En paralelo fuimos avanzando en el relevamiento general, que inicialmente fue somero, y realizamos uno un poco más profundo. El paso siguiente fue hacer el relevamiento detallado de cada una de las obras previstas para poder tener pliegos, porque en la obra pública uno puede tener los recursos pero hay que licitar en forma pública. De esa manera, fuimos generando pliegos y las gestiones para conseguir fondos fueron dando sus frutos, y entonces empezamos a hacer licitaciones, a ejecutar obras y, simultáneamente, se siguieron haciendo pliegos.
– ¿Cuáles fueron los primeros resultados?
– Uno que considero muy importante es la colocación de los pisos del segundo piso del Pabellón II, que había quedado postergado desde la construcción del edificio. Ahí tomamos una decisión que fue no sólo colocar los pisos de los pasillos, que es lo que hoy en día depende de la Facultad, sino también en todo el sector de aulas que ocupa el CBC. Esa decisión se tomó a partir de que en el Plan de Obras nosotros tenemos previsto en algún momento que la Facultad pueda ocupar esos espacios y destinarlos a nuevas áreas de docencia e investigación, entonces resulta estratégicamente importante colocar el piso en ese lugar.
– Otra novedad es el nuevo espacio para el CEFIEC.
– Es la cuarta obra que se realizó con el casi millón de pesos que obtuvimos del Ministerio de Educación. La idea fue generar un nuevo espacio para la ubicación del CEFIEC, que estaba en un lugar muy chico en planta baja y no era funcional a los objetivos del Centro sino más bien un área administrativa. Ahora se le asignó un espacio mucho mayor en el segundo piso y se hizo toda una obra para que pudieran tener oficinas, biblioteca, secretaría.
– ¿Qué novedades hay acerca del recambio de transformadores?
– En 2008 se presentó al Ministerio de Planificación un pliego por 600 mil pesos para recambio de los transformadores del Pabellón II, eso fue licitado, se adjudicó y en este momento la empresa adjudicataria está construyendo los transformadores, que demoran unos tres meses, y tienen plazo hasta fin de año para hacer el recambio. En este caso vamos a aportar algunos fondos más para ampliar la licitación y que los transformadores sean de mayor capacidad así tenemos margen para futuros crecimientos que puedan darse en la demanda eléctrica. Como novedad, hace un mes también obtuvimos financiación del Ministerio de Planificación por 2,7 millones de pesos más.
– ¿Qué obras de mejoramiento involucra ese monto?
– Por un lado, toda la readecuación de la instalación de gas de todos los pabellones. En el 2007 habíamos hecho un relevamiento de todo el Pabellón II para ver el estado de la instalación; el profesional matriculado había certificado que la instalación estaba en condiciones pero que había que hacer adecuaciones por los cambios de la norma vigente en los últimos 40 años. Por ejemplo, para poder tener en un laboratorio un mechero, Metrogas requiere ciertas medidas, ciertos controles que no existían en el momento que se construyó el edificio. Por eso, el pliego de licitación lo supervisó Metrogas, y eso nos llevó un año de negociaciones con la empresa. Esa licitación, que es de 1,3 millones de pesos, se está por realizar.
– ¿Y el millón cuatrocientos restante?
– Están destinados al arreglo y adecuación de toda la luminaria de todos los pabellones y para colocación de diyuntores diferenciales en todos los laboratorios de docencia e investigación del Pabellón II y además una obra de refuerzo del neutro de la instalación eléctrica del Pabellón II porque el consumo está en aumento.
– Entonces, ¿cómo son las cuentas al día de hoy?
– Tenemos 6 millones de pesos que ya tienen fondos asignados, es decir que son asignaciones de fondo firmadas y, por lo tanto, están garantizados. Además, tenemos otros fondos asociados con otra fuente de financiamiento de la Agencia, que es el programa de repatriación de recursos humanos PRH PRAMIN: en la parte de infraestructura del Programa tenemos asignados 600 mil. Ahí la obra que estamos proponiendo es la construcción de un nuevo transformador y una nueva entrada eléctrica y la adecuación del tablero principal del Pabellón I, porque en este momento tiene la entrada eléctrica colapsada.
– ¿Qué obras incluyen los 9 millones que hay ahora en pliegos?
– Involucran diversas obras; por ejemplo, el reacondicionamiento de todos los baños de todos los pabellones, la reparación de membranas en techos del Pabellón I, la reparación de todas las ventanas que tienen filtraciones en el Pabellón I, de escaleras.
– ¿Cuánto facilitó la obtención de financiamiento el hecho de tener pliegos ya preparados?
– Todos los fondos los pudimos obtener porque teníamos pliegos listos para ser presentados de manera inmediata. De hecho, en el caso de los últimos 2,7 millones que conseguimos, nos pidieron los pliegos un miércoles, los presentamos al otro día y el martes siguiente estaban firmados los contratos. Por eso es importante que tengamos un colchón de pliegos de 9 millones de pesos, porque en estos momentos hay una política bastante agresiva de hacer obras de infraestructura y entonces se hace más concreta la posibilidad de conseguir fondos.
– Además de las adecuaciones, el Plan de Obras incluye ampliaciones…
– Bueno, es el caso del CEFIEC, que se pudo resolver. Y otro tema es justamente el del CBC, que no se resolvió pero que se dio un primer paso, que es haberle puesto piso a las aulas. Esa inversión de medio millón de pesos deja el lugar bastante más cerca de poder utilizarlo. Pero hay otro tema, que es el de las ampliaciones generales que teníamos previstas para docencia e investigación.
– ¿El proyecto de ampliación del Pabellón I?
– Sí. Cuando planteamos el Plan de Obras estaba en claro que el Pabellón II no tenía muchas posibilidades de crecer, por lo que habíamos pensado un crecimiento en el Pabellón I: ampliación del comedor, agregar un sector de lectura y estudio que hoy no existe, un sector que se pudiera usar para actividades de divulgación, popularización o de extensión y, además, generar una ampliación para aulas. Originalmente, se había pensado una superficie de ampliación que rondaba los 3 mil metros cuadrados.
– ¿Cambió entonces la proyección para el Pabellón I?
– Lo que ocurrió fue que apareció una iniciativa del Departamento de Computación, asociado al auge que tiene en este momento la tecnología de la información, para generar un espacio importante y lo que hicimos fue reformular lo que veníamos trabajando en el Plan de Obras para que ahora pasemos a pensar en una ampliación mucho más grande.
– ¿Cuánto más grande?
– La ampliación estaría cerca de los 10 mil metros cuadrados. Contemplaría todo lo que indiqué antes más un sector destinado exclusivamente a computación y uno de nuevas disciplinas, por ejemplo.
– También rebotaría en las actividades del Pabellón II, ¿verdad?
– Se generarían muchos nuevos espacios en el Pabellón I, por lo que habría margen para mudar algunos laboratorios del Pabellón II y allí también liberar espacios importantes.
– ¿Qué hay de concreto para esa ampliación?
– Se está avanzando con el diseño de factibilidad de la ampliación y se está trabajando en paralelo en ir haciendo las gestiones para obtener el financiamiento para construir. Estamos hablando de unos 10 mil metros cuadrados, con lo cual ya no sería una obra de 6 millones, como proyectamos al principio de la gestión, sino que sólo esta obra concreta estaría en los 40 millones de pesos. Con esto, el Plan de Obra pasó a convertirse en una propuesta de otra envergadura. Las gestiones que se hicieron hasta el momento indican que habría posibilidad de obtener fondos públicos para concretarlo, aunque todavía no tenemos los planos ni, por lo tanto, los pliegos para licitar. Se han hecho gestiones, y hay una intención demostrada de acompañar esta obra.
– ¿Todo este proceso supone un aprendizaje para la Facultad?
– Sí, a todo nivel. En gestión, en la parte adminstrativa, que es central para poder concretar las obras… Tuvimos que aprender bastante acerca de algo que no había registro en la Facultad, que es cómo llevar a la práctica un plan tan masivo.
| Link al Plan |
| Para conocer en detalle del estado y proyecciones del Plan de Obras 2006-2010, los interesados pueden hacerlo a través de la dirección: http://2007-2016.exactas.uba.ar/plandeobras |
Fuente: El Cable Nro. 719

Facultad de Ciencias Exactas y Naturales - Universidad de Buenos Aires - Argentina