“Por una construcción colectiva”
Hoy Rubén Hallú fue reelecto al frente de la UBA en una sesión desarrollada en el Anexo de la Cámara de diputados, con asambleístas ausentes e incidentes en la calle. Por su parte, asambleístas de distintas facultades elaboraron un documento donde hicieron pública la postulación de Federico Schuster como rector y se posicionan sobre la actualidad de la UBA.
Comunicado elaborado por asambleístas de las Facultades de Ciencias Sociales, Ciencias Exactas, Filosofía y Letras, Medicina, Arquitectura, Diseño y Urbanismo e Ingeniería respecto a la Asamblea Universitaria de la UBA que se desarrolló durante el día de hoy, lunes 14 de diciembre.
ANTE LA ASAMBLEA UNIVERSITARIA
En el día de la fecha está convocada la Asamblea Universitaria de la UBA con el único fin de elegir a su próximo Rector. En este marco, los asambleístas abajo firmantes deseamos hacer saber a la comunidad universitaria y a la sociedad toda nuestra posición respecto de la Asamblea y de la situación general de la Universidad.
En tal sentido, reiteramos nuestro desacuerdo con el adelantamiento de la fecha de esta Asamblea. Creemos que la situación presente de nuestra universidad exige de todos nosotros un esfuerzo por ampliar los espacios y los tiempos del debate, en aras de construir juntos las bases comunes de un proyecto académico para nuestra casa de estudios. Es así, que la Asamblea no debe ser solo la instancia de elección del Rector, sino una auténtica oportunidad para que los universitarios asumamos el desafío de dicha construcción, que es en definitiva la que dará sentido a la elección. No se trata sólo de decidir qué Rector tendremos, sino básicamente con qué ideas y objetivos.
Mucho más inoportuno entonces el adelantamiento cuando aún está en cuarto intermedio la Asamblea que discute la reforma del Estatuto Universitario, conformada por los consejeros directivos, superiores y decanos actualmente en ejercicio. No se puede legítimamente abandonar o dejar en suspenso ese compromiso que hace a los debates constitutivos de nuestra institución.
Para nosotros, la Universidad exige de todos un esfuerzo refundacional. Vivimos una universidad fragmentada en facultades con proyectos diversos, atravesadas por las dificultades presupuestarias de muchos años y carecemos de una utopía común. Sin un ideal compartido, no podremos fijar el rumbo y el destino de nuestros esfuerzos; así, la UBA estará condenada a una dispersión creciente que dificulta hasta el entendimiento entre nosotros.
La Asamblea debiera poder reunirse todos los años, con el fin de discutir los grandes problemas y proyectos universitarios. El conocimiento, en definitiva, es nuestra herramienta y si no somos capaces de ponerlo en práctica en el propio ejercicio de la vida institucional, difícilmente merezcamos el nombre de universitarios.
Aun en las condiciones descriptas, tenemos vocación de participar de la Asamblea, pero sólo en la medida en que resulte posible ejercer plenamente el derecho a la palabra y la posibilidad de plantear las ideas que pretendemos proponer al conjunto. No estamos dispuestos a formar parte del statu quo que pretende generar un mecanismo de votación en que la mayoría se imponga sin ningún tipo de discusión político-académica, pero también consideramos que cualquier discusión de ese tipo debe hacerse dentro de la institución, como es el caso del capitulo V (gobierno) del Estatuto Universitario. Rechazamos subordinarnos a los proyectos conservadores que hoy campean en la UBA, basados en lógicas mercantiles y más orientados a satisfacer intereses particulares que a ideales académicos. Pero también aquellos que ofrecen como única respuesta el cuestionamiento permanente e irrestricto al funcionamiento institucional. Sabemos que somos una minoría, pero creemos firmemente en nuestro proyecto y en la responsabilidad de defenderlo.
Creemos necesario apoyarnos firmemente en nuestras mejores tradiciones y transformar aquellas que nos desvían de un proyecto valioso. Reivindicamos así los concursos, la calidad académica, el papel central de la investigación, el valor de la extensión, la transparencia en la gestión, la democracia y el cogobierno. Del otro lado, planteamos la necesidad de poner en debate las actuales estructuras pedagógicas, darle importancia a la planificación, favorecer activamente la producción científica, tecnológica y humanística en áreas críticas y estratégicas, garantizar el derecho a la educación superior en todas sus instancias, comprometer a la Universidad como herramienta para el logro de una sociedad igualitaria y de un país mejor. Creemos imperioso vincular las instancias institucionales con las aulas y los laboratorios, generando puentes de participación que tiendan a quebrar las distancias que existen entre ellas. La desarticulación que existe hoy produce, en una universidad tan inmensa, una pérdida del sentido de la tarea cotidiana, que es, en definitiva, la que define lo que somos. La UBA es de sus docentes, graduados, estudiantes y trabajadores no docentes, pero también del conjunto de la sociedad que la sostiene con el valor de su trabajo. Defendemos a la autonomía como principio fundamental para el ejercicio de una práctica regida por el interés del conocimiento, pero rechazamos el aislamiento universitario. Creemos necesario profundizar la defensa de la Universidad pública y gratuita y trabajar por una Universidad con compromiso social, creadora y popular. Juzgamos imprescindible vincular la producción académica de excelencia con los principales temas de la agenda pública, de modo de constituir a la UBA en voz pública respecto de los grandes temas sociales y políticos, a partir de su tarea específica, esto es, la producción de conocimientos. Queremos, en definitiva, una universidad definida por su misión principal y no por los diversos pragmatismos, dependientes de las coyunturas, que suelen devenir en simple y llano oportunismo.
Fue en coherencia con estas posiciones y perspectivas que asambleístas de las Facultades de Ciencias Sociales, Ciencias Exactas, Filosofía y Letras, Medicina, Arquitectura, Diseño y Urbanismo e Ingeniería decidimos proponer la candidatura alternativa al Rectorado de Federico Schuster. La figura y el nombre de Schuster, están insoslayablemente asociados a una trayectoria de diálogo y respeto por las diferencias, junto a los mejores valores de la vida académica. Pero es también por una actitud consecuente con las definiciones que hemos ido compartiendo con representantes de los distintos claustros de universitarios y haciendo públicas, que las condiciones presentes hacen difícil participar de la Asamblea. La resolución rectoral que traslada su realización del Colegio Nacional de Buenos Aires al Congreso de la Nación, bajo extremas medidas de seguridad, sólo confirma el espíritu de las autoridades universitarias en el sentido de ocluir todo debate, y sofocar el conflicto que al mismo tiempo reconoce y prevé, en vez de abrir las puertas a la posibilidad de su auténtica resolución. Bajo condiciones de esta índole, no nos queda sino la alternativa de hacer público nuestro desacuerdo con los procedimientos puestos en práctica, señalar el peligro de que estos procedimientos tiendan a cristalizar oposiciones virulentas y propiciatorias de violencias que nadie quiere, y formular votos por que el ambiente de discusión y trabajo fecundo, en el marco del respeto de las diferencias que debe caracterizar a la Universidad, regrese a ella más temprano que tarde.
Somos un conjunto de universitarios comprometidos con la UBA y con el destino de nuestra sociedad, creemos en el valor del conocimiento, en la tarea científica, humanística y artística. Apostamos a la vocación universitaria pluralista en lo ideológico y rigurosa en lo académico. Estamos convencidos de que no será el uso de la fuerza el que nos permita llevar adelante un proyecto como el que nos guía; será la potencia de las ideas y la capacidad de las palabras la que nos permitirá más tarde o más temprano sumar al compromiso a todos aquellos que sienten el malestar del presente y sueñan con la posibilidad de un futuro mejor. La fuerza es un recurso legítimo ante situaciones extremas; ejercida de forma permanente desvanece el sentido de tales situaciones y termina produciendo daño institucional. Solo una construcción política colectiva que atraviese los claustros y respete la diversidad de pensamiento, que asuma una ética y una convicción universitarias podrá ser el motor del cambio y satisfacer las expectativas de refundación de una universidad democrática, con excelencia y comprometida con las necesidades del país y de su pueblo. Que la memoria de nuestros mejores hombres y mujeres nos ilumine y que tengamos la lucidez y la responsabilidad que la hora exige.
Asambleístas Titulares y Suplentes:
Jorge Aliaga, Héctor Angélico, Waldo Ansaldi, Pedro Aramendía, Roberto Bein, Javier Bráncoli, Pilar Buera, Gustavo Bulla, Gerardo Burton, Juan Carlos Calvo, Enzo Canade, Luis Castillo Marín, Nora Ceballos, Bruno Cernuschi Frías, Adriana Clemente, Julián Cortiñas, Esteban De Gori, Ricardo Durán, Roberto Etchenique, Cristina Fernández, Carola Gallo, Estefanía González Solveyra, Pablo Hernández, Cristina Ibarra, Alejandro Kaufman, Teresa Krick, Miguel Laborde, Mónica Lacarrieu, Santiago Laplagne, Damián Loreti, Normando Martín, María Florencia Martini, Pablo Mininni, Edgardo Minond, Daniel Miranda, Ariel Misuraca, Oscar Moreno, Juan Pablo Paz, Agustín Petroni, Juan Ramos, Víctor Ramos, Juan Carlos Reboreda, Esteban Rico, Arturo Romano, Mario Sabugo, Federico Schuster, Graciela Schuster, Mario Toer, Sebastián Uchitel, Carolina Vera, Anibal Zanini.

Facultad de Ciencias Exactas y Naturales - Universidad de Buenos Aires - Argentina