“Promover al autor universitario”

A partir del mes de junio, la abogada Mónica Pinto, secretaria académica de la Facultad de Derecho y especialista en derechos humanos, fue elegida para ocupar la presidencia de la editorial universitaria. En esta entrevista con el Cable expone las principales líneas de acción que se propone llevar adelante durante su mandato.

2 de octubre de 2007

– ¿En qué situación encontró a la editorial?

– Yo creo que a Eudeba la entregaron con un montón de cosas andando, que la Editorial fue gerenciada durante años en los cuales hubo más y menos dinero, y que hubo creaciones editoriales importantes, pero la realidad es que a todos nos van a evaluar por lo que hagamos desde el día en que nos nombraron. Y, en este sentido, yo creo que éste es un directorio auspicioso, en el que las trece facultades de la UBA han designado representantes, lo cual no es un dato menor teniendo en cuenta que ésta es la empresa de cultura de la UBA. La idea es que Eudeba mejore respecto de la situación en la cual fue entregada. Y en este sentido, una de las ideas más importantes, y que todos compartimos, es que Eudeba debería ser la primera opción para los autores universitarios. Eudeba debería ser considerada como el primer lugar al que un autor de la universidad debería acudir para presentar lo que tiene para editar.

– ¿Cómo se logra ese objetivo?

– Básicamente, fomentando que muchos de los docentes de la universidad piensen en el esfuerzo que supone preparar y editar sus propios materiales esenciales para la cátedra que dictan y, entonces, hacer todo un esfuerzo de elaboración, de creación personal, seria, motivada, con sustento. Bueno, este esfuerzo tiene que encontrar un espacio dentro de Eudeba. En general no hay óbices a la publicación de lo que se llama material de cátedra. Esta es la editorial de la UBA y los libros que se necesitan para enseñar, aquí se deberían poder editar. También tienen una ventaja respecto de otros libros y es que en general el material de cátedra tiene una suerte de público cautivo que una o dos veces por año tiene que comprar estos libros. El otro tipo de material que tiene que ver con la universidad, que Eudeba puede editar, son las investigaciones, las tesis o algún otro tipo de trabajo, que son obras que enriquecen el catálogo de Eudeba y que incluso pueden tener que ver con determinadas disciplinas que muchas veces pueden ser de interés para el público en general, como ecología, ciencia sociales, gobernabilidad, políticas públicas; hay muchas cosas . Así que ésta es un poco la idea. Eudeba tiene que tener una política editorial que debe combinar alta calidad académica y costo accesible.

– ¿Habrá alguna línea de acción que apunte al público más joven?

– Eudeba ha tenido en los últimos años, y este directorio se propone mantener, una política de acercar la universidad a los niños y a los adolescentes. En ese sentido el directorio anterior creó dos colecciones: Querés Saber, que es para chicos de diez u once años, y Ciencia Joven, que es una colección para pibes de doce años en adelante, es decir, para los primeros años del secundario. Básicamente, ambas comenzaron como ediciones de ciencias duras y ahora se están abriendo a las llamadas ciencias sociales o humanas. Mucha gente de la Facultad de Ciencias Exactas es autora de títulos de Ciencia Joven, por ejemplo. Yo creo que el hecho de que a un chico que está en primer año de la escuela secundaria, un profesor de la universidad pública, pueda explicarle en un lenguaje sencillo pero con total seriedad, un tema que es normalmente muy complejo y que el chico pueda terminar la secundaria y que pueda decir: “¡Ah! Esto yo lo leí en un libro de Eudeba”, es una cosa maravillosa.

– ¿Estas colecciones tuvieron una buena repercusión, no?

– Muy buena, a tal punto que Ciencia Joven se ha exportado a México, y con Querés Saber estamos intentando lo mismo. En general, la idea es poder exportar más. Yo creo que hay muchos títulos en el catálogo de Eudeba que pueden ser interesantes para otros países de América Latina. Lo que sucede es que la exportación obviamente tiene un costo de inversión, hay que gastar para poder exportar. Hoy por hoy, Eudeba no es un gran exportador, pero tiene exportaciones de títulos que han sido muy exitosos.

– ¿Qué elementos se requieren para aumentar las ventas en el mercado interno?

– Eudeba necesita abrir más locales de venta porque, por ejemplo, no está presente en todas las facultades de la UBA. La semana próxima estamos haciendo una suerte de feria del libro que se llama Los libros vienen al Rojas, en el Centro Cultural Ricardo Rojas, donde tampoco hay un local de Eudeba. Yo creo que Eudeba tiene que estar presente en todas las facultades. Esto es fundamental. Si nosotros tenemos libros para todas las carreras, tenemos que poder vender en todas las facultades.Y para eso necesitamos un local. Esto, por un lado; por el otro, también queremos incrementar las ventas en librerías, teniendo muy claro las características especiales de Eudeba y que no estamos hablando de una firma editorial multinacional con grandes capitales. Hoy la mayoría de las librerías son propiedad de las grandes cadenas y está claro que no es Eudeba la que decide que en la librería de Santa Fe y Callao pone esto y en la de Florida al 300, esto otro.

– ¿Resulta difícil negociar con este tipo de cadenas?

– Lo que pasa es que hoy esas grandes cadenas compran centralizadamente y después deciden en qué locales ofrecen tu libro. Entonces vos vendiste 200 ejemplares pero resultó que los 200 te los desparramaron en locales de todo el país. Entonces, cuando vos vas a Santa Fe y Callao, hay tres, y si hay tres, no los vas a encontrar sobre la mesa, vas a tener que ir al estante. Y eso condiciona las ventas, de la misma manera que ocurre en un supermercado. Además esta no es una editorial dedicada a hacer best sellers.

– Eudeba publica actualmente alrededor de 100 títulos al año. ¿Se apuntará a aumentar este número?

– La idea es poder enriquecer el catálogo de Eudeba, incrementando lo que es el material de cátedra, porque esto es brindar un servicio a la institución en sí misma y a los estudiantes de grado y de posgrado. Y, por otro lado, poner a disposición de los lectores algunos títulos que nos parezcan interesantes. Yo creo que Eudeba debería permitirse publicar una serie de títulos académicamente importantes aunque no sean comercialmente rentables, pero para hacer esto debe tener recursos, y esos recursos, o los obtienen porque se los dan, o los obtiene de la venta de libros de su catálogo, y esto requiere tener más títulos que la gente quiera comprar. Entre esas cosas el material de cátedra ocupa un lugar importante porque los profesores no dudamos en recomendarlo y los estudiantes en comprarlo para terminar sus carreras. Eso asegurando, obviamente, alta calidad académica y un costo accesible.

– Se nota que considera fundamental reforzar la publicación del material de cátedra.

– Es que, hoy por hoy, en muchas áreas estamos enseñando basados en materiales que no necesariamente son producidos por los mismos docentes. No estoy diciendo que cualquiera se siente y escriba un libro, pero en realidad, hay algún esfuerzo de creación y de compromiso más importante en la creación de materiales propios que en recomendar un libro ya hecho por otro autor. Y si en ese esfuerzo creativo nosotros llegamos a la posibilidad de ofrecer en el mercado libros con precios más accesibles, de manera que los estudiantes puedan ver con mayor agrado su compra, sería fantástico. Porque además estaríamos fomentando la cultura del libro.

– Desde algunos sectores se señala que el catálogo de Eudeba está desbalanceado hacia las ciencias sociales y humanidades. ¿Cuál es su opinión?

– Justamente la crítica que yo vine escuchando estos últimos años es exactamente la inversa. Yo creo que Eudeba tiene períodos y obviamente no hay una ley que diga qué es lo que Eudeba debe editar. Esa discrecionalidad corre por cuenta del directorio. Entonces, hay directorios que son más afines a unas temáticas que a otras. Nosotros venimos de tener una reunión de comité editorial y yo le diría que entre las cosas que estaban planteadas en la mesa, creo que estábamos en un 50 y 50, o a lo sumo en un 60 y 40, entre textos de ciencias duras y de sociales o humanas. Pero, por ejemplo, Ciencia Joven y Querer Saber son básicamente ciencia dura. Yo creo que el catálogo de Eudeba quizás debería ser tan balanceado como la universidad misma. Debería ser, un poco, el reflejo de lo que nosotros somos.

– ¿Qué lugar va a ocupar la temática de los derechos humanos en las publicaciones de Eudeba?

– La pregunta es sensible para mí, básicamente porque yo enseño derechos humanos en la Facultad de Derecho y soy quien coordina el Programa de Derechos Humanos de la UBA. Eudeba tiene una colección de derechos humanos, con libros que se fueron publicando desde el restablecimiento de la democracia para acá. Esa área se fue poblando con una serie de títulos sin seguir quizá una ruta definida. Justamente, el best seller de Eudeba es el Nunca Más. Yo creo que tenemos que poder producir los materiales que todas las facultades de la UBA van a necesitar para la meta que el Programa de Derechos Humanos se ha propuesto recientemente: que en un plazo no demasiado largo en todas las carreras se puedan cursar unas horas de derechos humanos y que en el momento de entregar los diplomas cada uno de los estudiantes de la UBA pueda acreditar una cierta alfabetización en la materia. Eso tenemos que poder hacerlo y, al mismo tiempo, Eudeba tendría que poder ser un canal apto para editar una buena cantidad de materiales en derechos humanos, porque, en realidad, lo más representativo de los derechos humanos de la Argentina está en la UBA. De esta manera Eudeba cumplirá un doble objetivo, por un lado, le va a ser útil a la comunidad universitaria y, por otro, construye ciudadanía; esto es importante para toda la sociedad. Saber qué derechos tenemos y que alcance tienen, es como una suerte de resguardo que uno entiende necesario para que la democracia siga su camino.

– ¿Qué elementos hacen falta para que Eudeba recupere el prestigio que tuvo durante los años 60?

– Yo creo que Eudeba históricamente ha seguido el devenir de la UBA. La universidad de esos años era muy distinta a la nuestra en casi todos los aspectos. Nosotros tenemos una universidad mucho más amplia, mucho más grande, el número de estudiantes y docentes es infinitamente mayor. Esa era una universidad con más recursos. Pero también convengamos que las cabezas que en ese momento estaban en la UBA, fueron muy importantes para el desarrollo de nuestro país. Ese es el período en el cual Risieri Frondizi decide crear Eudeba. Ahora, la Eudeba de Boris Spivacow recibía de la UBA muchos más recursos. Fue un momento universitario-cultural importante y esta casa fue uno de los legados de ese momento y se ha mantenido y sigue haciendo cosas. Podría hacer más cosas pero para eso hacen falta básicamente dos elementos: buenas ideas y recursos para que se concreten.

– ¿Cual sería la meta a la que aspira su gestión?

– Yo creo que si de acá a tres años Eudeba pudiera realmente tener una producción editorial más enriquecida, con textos representativos de los distintos saberes y que esto permitiera también tener un movimiento contable a partir del cual Eudeba pudiera autofinanciarse, sería muy importante.

Fuente: El Cable Nro. 664

Gabriel Rocca