Recintos vacíos, discursos vacíos
Los decanos de Sociales, Exactas, Filosofía y Letras y Arquitectura hicieron pública una declaración donde sientan posición frente a los hechos ocurridos en la Asamblea del lunes pasado. Consideran que "hubo quienes vociferaron discursos vacíos" y quienes "vaciaron el recinto". Y afirman: "no decimos que queremos debatir: lo ponemos en práctica".
Trascribimos a continuación la reciente declaración de los decanos Jaime Sorín, Jorge Aliaga, Federico Schuster y Hugo Trinchero, titulado “Para que no se vacíen los recintos. Para que no se vacíen los discursos”:
Los decanos de las Facultades de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Ciencias Exactas y Naturales, Ciencias Sociales y Filosofía y Letras nos dirigimos a la comunidad con el fin de fijar nuestra posición respecto de lo sucedido en la reunión de la Asamblea Universitaria del pasado lunes 6 de agosto.
Convocados a los efectos de debatir la reforma del Estatuto de nuestra universidad, 204 asambleístas nos acreditamos para asumir la responsabilidad histórica que ello significa. Nosotros fuimos con enormes expectativas y la convicción de que en los proyectos que se iban a poner a discusión había bases importantes para repensar nuestra universidad.
El comienzo fue promisorio. Ni los augurios de que la Asamblea iba a ser impedida por la acción de sectores estudiantiles, ni la de que carecería del quórum necesario para sesionar, por falta de interés de muchos asambleístas, se cumplieron. Por el contrario, la acreditación, el ingreso y el comienzo de las deliberaciones tuvieron lugar con bastante normalidad –más allá del habitual bullicio de las barras– y el quórum estuvo largamente garantizado. Sin embargo, el resto nos llena de vergüenza. Hubo agresiones, hubo insultos, hubo mentiras, hubo forcejeos, hubo silbidos y hubo golpes. Podríamos detenernos en estos acontecimientos durante mucho tiempo. Darles vuelta una y otra vez y poner la lupa en los desagradables momentos que tuvimos que vivir a lo largo de esa jornada. Pero nosotros consideramos que lo importante, lo fundamental es poner el acento en lo que no hubo: debate, discusión, planteo de posiciones y búsqueda de consensos. La táctica le ganó a la política. Y por todo eso que no hubo debemos preguntarnos hoy si todo eso que hubo también va a ganarle a lo que debe haber, es decir, espíritu real de reforma.
Desde hace tiempo venimos escuchando a quienes se llenan la boca con palabras grandilocuentes y un énfasis envidiable sobre la imperiosa necesidad de que la Universidad de Buenos Aires reforme su Carta Magna.
Desde hace algún tiempo también, venimos observando cómo otros hacen los gestos formales para indicar que consideran necesario y oportuno que la Universidad más grande el país modifique sus estatutos. Sin embargo, las palabras y los gestos no sirven de absolutamente nada cuando se dan de patadas con el accionar político. El lunes hubo quienes vociferaron discursos vacíos y hubo otros que literalmente vaciaron el recinto.
Nosotros no decimos que queremos debatir: lo ponemos en práctica.
Nosotros no hacemos gestos para mostrar que queremos discutir: nos quedamos a dar la discusión.
Es sabido que los asambleístas de nuestras cuatro Facultades conforman un espacio común. Pero el orgullo que sentimos en haber conformado ese espacio no se relaciona con la cantidad de manos que podamos levantar ni con contar con quienes pueden gritar más fuerte.
Estamos orgullosos porque desde el mismo día en que la Universidad de Buenos Aires abrió las puertas a la posibilidad de repensarse comenzó nuestra labor. Desde hace más de un año estamos trabajando juntos.
Cada una de nuestras Facultades fue sede de encuentros en los cuales nuestros asambleístas se han reunido con sus pares profesores, graduados, docentes auxiliares y estudiantes y todos hicieron allí sus aportes y sus propuestas.
Nuestros asambleístas participaron de todos y cada uno de los encuentros de las comisiones para la reforma del estatuto que organizó el Rectorado de la Universidad.
Por eso, si decimos que queremos debatir es porque detrás de quienes participamos de este espacio como representantes de estas cuatro Facultades están las ideas de nuestras comunidades académicas. Y todo este trabajo realizado está a la vista de quienes quieran verlo. Ha quedado plasmado en la decena de proyectos que hemos elaborado, discutido, consensuado, analizado y presentado ante la Asamblea Universitaria.
Nuestras ideas están ahí y no nos hace falta exagerar ningún gesto ni insultar a nadie. En nuestras propuestas están los cambios académicos, de ciudadanía universitaria, de gobierno, de fundamentos, de funcionamiento que consideramos fundamental que la UBA lleve adelante.
Y como no nos consideramos ni los únicos ni los dueños de la verdad, sabemos que no sólo nosotros compartimos este espíritu. Estamos convencidos que muchos otros asambleístas creen que el debate es posible y que sólo de él saldrá la Universidad que nos debemos y que le debemos al pueblo que nos sostiene. A ellos queremos convocar. Para que la próxima vez que la Asamblea se reúna nadie tenga que detenerse en los detalles, en los alaridos y en las apariencias. Para que no se vacíen los recintos. Para que no se vacíen los discursos.

Facultad de Ciencias Exactas y Naturales - Universidad de Buenos Aires - Argentina