Salud por celular

Un grupo de investigadores del Departamento de Computación de la Facultad, a partir del financiamiento de Microsoft, desarrollaron un equipo móvil de diagnóstico médico, de reducidas dimensiones y bajo costo, ideal para implementar acciones de medicina preventiva en zonas alejadas de los centros urbanos o poblaciones de escasos recursos.

18 de junio de 2008

La idea comenzó a tomar forma a principios de 2006. En ese momento el área de investigación de la empresa Microsoft lanzó, en el marco de su Programa de Inclusión Digital, una convocatoria abierta a investigadores de todo el mundo, para que presenten proyectos dirigidos a lograr desarrollos tecnológicos que apunten a mejorar las condiciones sanitarias y educativas de la población.

Se presentaron 162 iniciativas de 34 países diferentes. Entre las 17 propuestas elegidas para recibir financiación se ubicó el proyecto llamado “Equipo de Inclusión Digital en Salud y Educación Superior”, DIKHAE, es su sigla derivada del inglés, elaborado por el Laboratorio de Sistemas Complejos del Departamento de Computación de Exactas, dirigido por Guillermo Marshall.

“El objetivo principal del proyecto es facilitar, por medio del uso de tecnología móvil, el contacto entre los médicos y las personas que viven en zonas humildes, rurales o urbanas, que por razones económicas o de localización geográfica, no pueden realizar visitas periódicas a hospitales o centros especializados”, explica Marcelo Risk, profesor de Exactas, investigador del Conicet y uno de los integrantes del Laboratorio.

Para llevar a la práctica esa idea, el grupo desarrolló el hardware y el software para un pequeño módulo que funciona como un electrocardiógrafo. “Nosotros colocamos una computadora pequeña con la capacidad suficiente como para adquirir las señales, procesarlas y mandarlas, vía Blue Tooth hacia otro dispositivo que es un teléfono celular inteligente o PDA, para el cual también desarrollamos el software específico”, aclara Risk.

En ese celular inteligente, el médico no sólo recibe el resultado del electrocardiograma, sino que también puede incorporar otros datos relativos al estado de salud de la persona, como presión arterial, frecuencia cardíaca, colesterol, glucemia y otros. También podrá consultar la historia clínica del paciente, que se encuentra cargada en el dispositivo.

Una vez obtenida toda esa información, el profesional debe trasladarse hasta el lugar más cercano que cuente con conexión a internet y utilizar la red para enviar todos los resultados hacia un servidor ubicado en un centro de salud que posee una base de datos que centraliza toda la información. El software que utiliza esa base de datos también fue desarrollado por el grupo de Exactas.

Resulta interesante señalar que en caso de que el médico consiga una conexión a internet que opere con wi-fi, habrá realizado toda su tarea, no sólo sin haber tenido que recurrir al viejo y tradicional lápiz y papel, sino que ni siquiera habrá tenido que tocar un solo cable, ya que todos los dispositivos disponen de tecnología wireless, es decir, inalámbrica.

“Por supuesto que en el caso de no contar con tecnología wi-fi, el dispositivo se puede enchufar a la PC y en ese caso tomará la conexión que tenga esa computadora para transferir la información al servidor”, abunda Juan Pable Suárez, estudiante de computación y becario del Laboratorio.

Con el objeto de testear el sistema en su conjunto, el grupo realizó una prueba piloto en una clínica de la ciudad bonaerense de Lobos. El estudio, del que participaron 170 personas, apuntó a elaborar un índice de los factores de riesgo que pueden provocar enfermedades cardiovasculares, que constituyen la primera causa de muerte en adultos mayores en Argentina.

“El trabajo permitió obtener dos resultados. Por un lado se observaron índices de riesgo relativamente altos para muchos de los pacientes estudiados, y por otro, un alto nivel de satisfacción de los médicos en relación con la utilidad del sistema”, observa Risk.

El sistema puede avanzar también hacia otro tipo de desarrollos, por ejemplo, con la incorporación de tecnología GPS, pueden brindar información geográfica, de gran utilidad en estudios epidemiológicos; podría elaborar índices de riesgo para otras enfermedades como el cáncer; y también podría ser útil para implementar un monitoreo domiciliario para pacientes de riesgo que no pueden permanecer internados.

En principio el financiamiento de Microsoft se iba a extender a lo largo del 2006, sin embargo, dado los resultados obtenidos por el grupo, la empresa decidió extender apoyo por un año más. En esta etapa los integrantes del proyecto intentarán alcanzar un acuerdo con alguna institución pública o privada del sistema de salud para que incorpore esta tecnología. “Como primer paso creo que lo ideal sería que lo utilice algún municipio pequeño del interior, para luego ir escalando”, se esperanza Risk.

Fuente: El Cable Nro. 690

Gabriel Rocca