Se hace desear

Luego de las tensiones surgidas entre el ministro Sileoni y la Comisión de Educación de Diputados, el Cable entrevistó al secretario de Educación Superior, Alberto Dibbern, en busca de precisiones acerca del futuro de la nueva norma. Durante la charla, el funcionario aseguró que la iniciativa se va a sancionar en el 2010 y anunció que en breve el Ejecutivo presentará un proyecto propio.

2 de septiembre de 2009

Todo parecía augurar un avance sin tropiezos hasta la sanción, durante este año, del proyecto que daría a luz una nueva Ley de Educación Superior (LES) para la Argentina. La Comisión de Educación de la Cámara de Diputados había utilizado todo el 2008 para realizar consultas a lo largo de todo el país y recibir propuestas de un amplio abanico de organizaciones educativas, políticas y sociales. Una vez reunido ese material, se elaboró un documento con una serie de puntos consensuados entre todos los bloques que integran la Comisión, que se entregó, en noviembre de 2008, al ex ministro Juan Carlos Tedesco. Durante el 2009 se venía trabajando sobre nuevos acuerdos y se avanzaba, sin prisa pero sin pausa, hacia la sanción de una iniciativa elaborada sobre la base de un amplio consenso.

Sin embargo, a poco de asumir, el actual ministro de Educación, Alberto Sileoni, manifestó que la aprobación de la norma debería esperar hasta el próximo año. La reacción de los diputados no se hizo esperar (ver el Cable 722). Expresaron su malestar y se generó un clima de tensión que hizo temer por el futuro de la iniciativa.

Para clarificar la situación, el Cable mantuvo una charla a solas con el secretario de Políticas Universitarias, Alberto Dibbern. El funcionario, que ocupa el cargo desde mediados de 2006, dio por superado el incidente, afirmó que habrá nueva ley en 2010 y adelantó algunos puntos que contendrá el proyecto que, en algunas semanas, el Ejecutivo estará presentando para ser discutido en el Congreso.

– Las declaraciones del ministro Sileoni en cuanto a postergar la sanción de una nueva ley de Educación Superior para el año que viene no cayeron bien entre los integrantes de la Comisión de Educación de Diputados ¿Pudieron hablar de este tema con los legisladores?

– Casualmente hoy tuvimos, con el ministro, una reunión de tres horas y media en la Comisión de Educación de Diputados, donde uno de los temas fue la nueva LES. Lo que se planteó, más allá de los tiempos de la sanción, es la necesidad de un trabajo en conjunto porque esta es una ley que necesita mucho consenso. No puede salir con un voto parcial, por más que sea mayoritario. Nosotros reconocemos el esfuerzo realizado por los diputados, mucho del trabajo ha sido conjunto. Pero también hay trabajos realizados por el CIN, por los gremios docentes, por la FUA, por el CRUP, varios proyectos presentados en Diputados, otros en Senadores.

– También se entregó un documento de consenso de los diputados al Ministerio.

– Hay un documento de consenso pero no es un articulado. Con las cuestiones que plantea el documento podemos decir que todos estamos de acuerdo, por lo tanto, lo que se planteó es que muy pronto, quizá a lo largo del mes de septiembre, nosotros vamos a comenzar un trabajo para presentar también un articulado del Poder Ejecutivo que pueda reunir los consensos que nosotros creemos que encierra el documento de la Comisión de Educación, el documento presentado por los rectores en Vaquerías en 2007, y a partir de allí, ya hilando más fino, encontrar aquellos puntos que necesiten un mayor trabajo. Pero, en general, yo diría que hay muchos conceptos que no tienen hoy discusión como la autonomía, la gratuidad, la garantía de la inclusión con calidad, las becas, lo que una ley -dentro del marco de la autonomía -puede decir sobre el gobierno universitario, la articulación entre todos los niveles del sistema de educación superior, definir a la educación superior como un bien público, como un derecho humano, son todas cosas que ya dejaron de ser una discusión para formar parte de un consenso y sobre eso va a haber que trabajar.

– ¿Habrá entonces un proyecto de base que será elaborado por el Ministerio de Educación?

– Por supuesto. Vamos a armar un articulado y decir “éste es el proyecto que nosotros queremos discutir”. Por supuesto no será “el proyecto”, tampoco es “el proyecto” el de Diputados, porque además, hay varios proyectos en Diputados. Entonces hay que encontrar el camino que nos pueda unir en un único proyecto que sea el del consenso, de manera tal que le podamos decir a la sociedad que nos hemos puesto de acuerdo para definir qué universidad queremos para el inicio del siglo XXI.

– Existe preocupación en el CIN ante la cantidad de proyectos que existen para la creación de nuevas universidades ¿Qué es lo que se prevé en este sentido?

– Es un tema esencial. Ocurre que la actual ley deja exclusivamente en manos del Congreso la creación de nuevas universidades. Nosotros estamos abiertos a que se nos consulte, pero la consulta no es vinculante. Creemos que hoy el sistema de educación superior necesita una mayor expansión, pero que tiene que ser una expansión planificada. Esa planificación necesita estudios de pertinencia, de necesidad, de tipo de oferta, de posibilidad de crear redes de universidades para satisfacer una determinada demanda. Por eso creo que es importante trabajar rápidamente en el cambio de la ley porque la realidad es que el actual marco legal dice que esa facultad está en manos exclusivas del Congreso. No pasa lo mismo con la creación de universidades privadas. Por eso la Argentina es uno de los países donde menos se ha expandido el número de universidades privadas, porque existe un filtro que evalúa los proyectos, la pertinencia, y eso ha permitido que de 120 ó 130 proyectos presentados en los últimos diez años solamente se hayan aprobado menos de quince.

– El proyecto de la mayoría en Diputados establece un porcentaje fijo, el 2% del PBI, para el sistema de educación superior ¿El proyecto del Ejecutivo qué va a plantear?

– Nosotros estamos hoy en el 0,90 y pico, en el 2003 estábamos en 0,53, con un PBI mucho más bajo. Es indudable que el presupuesto universitario ha crecido muchísimo. De 1800 millones que había en el 2003, a 9800 millones en el 2009. En cuanto a los porcentajes del PBI, hay que tener en cuenta que el promedio de la Unión Europea es el 1,1. Por lo tanto, con el tema de poner un porcentaje yo estoy de acuerdo, pero habrá que estudiar cuál es el porcentaje posible. Le doy un dato, ir al 2% del PBI significa duplicar el presupuesto. Hoy estaríamos hablando de 20 mil millones de pesos. Es una cifra muy importante. Además, para alcanzar el presupuesto normativo que han presentado las universidades, que es el porcentaje ideal de acuerdo con las pautas elaborados por el CIN, estaríamos necesitando unos 3 mil millones de pesos más. Es decir que sería el 1,2% del presupuesto.

– Desde el ámbito universitario, aun reconociendo que el presupuesto ha crecido, se señala que el problema es que la mayor parte de ese crecimiento se destina a pagar salarios y que sólo alrededor del 10% queda para gastos de funcionamiento.

– Mire, de acuerdo con lo que plantea el CIN, esa distribución debería ser de 15% para gastos de funcionamiento y 85% para salarios. El promedio del sistema está en el 86,14%. La UBA está en 85 y 15. Es cierto que, en primera instancia, se privilegió la mejora de los salarios para llevarlos a niveles que puedan considerarse dignos. En el caso de los gastos, a partir del año 2007, comenzaron a incrementarse. Ahora, tenemos que tener en cuenta también que esa relación no la maneja el Ministerio, nosotros entregamos un subsidio a las universidades, las universidades son las que administran ese subsidio y ponen los montos que van a salarios y los que van a funcionamiento. El sistema argentino tiene una relación de un docente cada 10 alumnos. No hay en el mundo un sistema igual y no ha aumentado la matrícula sustancialmente en los últimos años. Quiero decir con esto que, a veces, el incremento de las plantas en algunas universidades no se ha producido en base a un criterio correcto.

– ¿El proyecto de ley establecería un sistema de carrera docente, donde la ocupación y promoción de los cargos se lleve a cabo en base a una organización “escalafonaria” en lugar de los actuales concursos?

– No vamos a definir exactamente los contenidos de una carrera docente, ya hay muchas universidades que lo tienen. Lo que sí habrá que establecer es que el ingreso y la promoción deben ser por concurso y debe haber una carrera docente que garantice a través de una evaluación de rendimientos la permanencia en un determinado cargo. Pero el paso de categoría tendría que ser por concurso.

– ¿Se incorpora en la norma el ingreso irrestricto?

– Eso no va a estar establecido en la ley. Es potestad de cada universidad. Pero nosotros entendemos que deben tener acceso todos aquellos que tengan la vocación y el deseo de estudiar.

– El proyecto de la mayoría en Diputados establece la creación de un nuevo organismo, un Consejo de Educación Superior, que sería el encargado de dirigir el sistema. ¿Cuál es su opinión al respecto?

– Ese es uno de los temas que hay que debatir. Yo lo que no considero positivo es la creación de organismos que le resten agilidad al sistema y que rocen con la autonomía. Yo no comparto, a veces, hacer una enorme institución de planificación y control. Me parece que es uno de los temas que debemos discutir.

– ¿La CONEAU se mantendrá como hasta ahora?

– Sigue la necesidad de acreditar y garantizar la calidad. La inclusión tiene que estar acompañada de calidad y hoy eso no lo discute ningún país en el mundo. Es más, muchos países no aceptan nuestros títulos o nosotros no aceptamos los suyos, si no vienen con una garantía de una agencia de acreditación de la calidad estatal o reconocida por la red de agencias mundiales de calidad.

– Desde Diputados se está manejando la idea de que los estudiantes universitarios tengan que hacer durante su carrera algún tipo de trabajo comunitario o social. ¿Está de acuerdo?

– Sí. Nosotros estamos promoviendo las acciones de lo que llamamos el voluntariado universitario y realmente nos ha sorprendido el número de proyectos que se presentan. Este año para la convocatoria hubo casi 1.500 proyectos. Esto demuestra que hay una buena predisposición de los universitarios para hacer este tipo de tareas. Y me parece que, en la formación integral de las competencias generales que tiene que tener un universitario está también la solidaridad, la ética y la formación democrática y eso la universidad lo debe inculcar.

– ¿Podemos afirmar que a más tardar en el 2010 tendremos una nueva ley?

– Que va a ser en el 2010 no tengo dudas, y que a fin de año vamos a llegar con un proyecto bastante finalizado, también. Después habrá que ver situaciones políticas, votaciones de los diputados que no dependen de mí. Pero la idea es trabajar muy fuerte para alcanzar un proyecto que tenga los consensos de la gran mayoría de los bloques parlamentarios.

Fuente: El Cable Nro. 725

Gabriel Rocca