Sin retorno

Expertos de todo el mundo sintetizaron los tres informes elaborados este año por el IPCC. El texto advierte que algunas de las consecuencias del cambio climático podrían ser “irreversibles”. El documento será la base de la reunión que se desarrollará en Bali, donde los políticos decidirán acciones a futuro.

27 de noviembre de 2007

Participaron 450 representantes de 130 países. Se reunieron durante una semana en Valencia, dónde lograron condensar, en un documento de tan sólo veinte páginas, el total de quince mil que contienen los tres grandes informes que el Panel Intergubernamental de Cambio Climático dio a conocer al mundo a lo largo de este año.

El acuerdo final fue producto de cinco extensísimas jornadas de trabajo, plagadas de intensas reuniones, protagonizadas por los científicos de la ONU autores del trabajo y representantes de las distintas naciones, cada uno de los cuales intentaba influir sobre cada punto y cada coma del texto, en procura de defender sus intereses particulares.

La importancia de este informe-síntesis del IPCC, entidad que este año recibió el premio Nobel de la Paz, es que constituye la base científica sobre la cual, representantes políticos de todos los países, discutirán, a partir del próximo 3 de diciembre en Bali, Indonesia, los compromisos que cada nación deberá asumir más allá del 2012, fecha que marca el final del famoso, aunque poco respetado, Protocolo de Kioto.

Matilde Rusticucci, integrante del Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos, que fue la única científica argentina que integró el grupo de autores de este informe, mantuvo una extensa entrevista con el Cable, en la que relató el difícil proceso que concluyó con la elaboración del informe, detalló la gravedad de algunas de sus conclusiones y sostuvo la urgente necesidad de que se implementen acciones para frenar el cambio climático antes de que sea demasiado tarde. A continuación, los principales tramos de la charla.

– ¿En que consistió la reunión de Valencia?

– Fue la reunión en donde culminaba la elaboración de un informe que sintetiza lo hecho por los tres grupos de trabajo a lo largo de este año. El grupo uno, encargado de investigar las bases científicas del cambio climático; el grupo dos, que estudió los impactos que provocó y provocará el fenómeno; y el grupo tres sobre mitigación y adaptación. El contenido lo estuvimos escribiendo desde hace un año. Se elaboró un borrador final que fue enviado a los gobiernos para que lo evalúen, lo comenten, lo objeten. Nosotros, como autores, frente a esas observaciones teníamos que responderles a los gobiernos por qué pusimos este concepto o el otro, por qué hicimos énfasis en esto y no en lo otro, o corregir si hubiera algún error.

– ¿Cómo fue la dinámica de trabajo?

– Había delegaciones de 130 gobiernos, de entre una y catorce personas. Las reuniones empezaron el lunes a las 10 de la mañana y para el sábado el documento tenía que estar aprobado. En cada uno de esos encuentros participaban los científicos autores del informe con los delegados de los distintos países y se discutían cada uno de los conceptos y hasta las palabras que aparecían en el texto. Y bueno, tuvimos jornadas de trabajo que se extendieron mucho. La más larga duró hasta las 7.30 de la mañana del día siguiente. Entonces tomábamos un breve descanso y seguíamos de las 10 en adelante. Fueron jornadas bastante agotadoras, pero se llegó a aprobar todo el informe.

– ¿Cómo fueron los debates?

– Fueron arduos. Yo estaba encargada del tema uno, que era la parte científica. Esa parte tuvo pocas discusiones porque los resultados ya estaban aprobados. Ahora, cuando ya entramos en el ámbito de los impactos registrados y sobre todo en la parte de adaptación y mitigación, ahí las discusiones eran más densas, porque entran en juego intereses, políticos y económicos. Por ejemplo, si hablamos del aumento de la presencia de gases de efecto invernadero en la atmósfera, una cosa es decir “desde la era preindustrial aumentaron mucho los gases de efecto invernadero”, lo cual es verdad, pero otra cosa es destacar que desde el año 70 hasta el presente aumentaron el 70%. Ese agregado implica involucrar otro tipo de países, lo mismo si se hace hincapié en los últimos años. Entonces ahí las discusiones eran un poco más largas, especialmente acerca de cómo se dice lo que se dice.

– Quedó ratificado que la responsabilidad humana en el calentamiento global es inequívoca ¿Algún país todavía planteó dudas al respecto?

– Eso ya nadie lo discute, por lo menos en este ámbito. Afuera siempre hay escépticos.

– ¿A qué se refiere el informe cuando habla de modificaciones repentinas e irreversibles?

– Quiere decir que, por ejemplo, dado los aumentos de temperaturas que estamos viviendo y que están proyectados, es altamente probable que entre un veinte y un treinta por ciento de las especies se extingan. Ese es un caso típico de irreversibilidad. Que cambie una selva por una sabana, en algunos casos se podría revertir después de muchos años y en otros es irreversible. Los impactos asociados con el cambio climático varían de acuerdo con el nivel de cambio que haya. Entonces pasado cierto umbral, hay cosas que ya son irreversibles. Por ejemplo, hasta un grado de aumento, hay sectores en los que no pasa nada, pero con respecto a la comida si pasa más de un grado la tendencia a la productividad de los cereales va a decrecer en bajas latitudes. Otro ejemplo, más de 3 grados, el treinta por ciento de las costas de los pantanos en el mundo se van a perder.

– El impacto sobre Groenlandia y el hielo del Ártico causó sorpresa y preocupación en el mundo.

– Sí, porque es el lugar dónde el cambio fue mayor. La temperatura allí aumentó más del doble de lo que lo hizo globalmente. La pérdida de hielo en mar, que es el que usan los osos polares para vivir, se redujo notablemente. Además, también impacta sobre las actividades económicas de toda la zona. Es realmente importante lo que ya se ha venido observando y van a ser muy fuertes los cambios futuros. Además la dinámica de los hielos es mucho más lenta, no es fácil de revertir porque vuelva a bajar la temperatura. ¿Como se reconstituye el hielo derretido? El agua ya se habrá mezclado con el mar.

– ¿Quiénes son los principales responsables de las emisiones?

– EEUU, encabeza esa lista, lejos. Sin embargo, las proyecciones económicas muestran que países como India y China, que se encuentran en pleno proceso de desarrollo, van a pasar al primer puesto en los próximos años. Ahora bien, la realidad de hoy, de 2007, no es la que se veía en su momento en Kioto, cuando se firmó el famoso protocolo, que, por otro lado, no alcanzó los resultados esperados. Entonces llegó el momento en que los políticos deben reunirse y tomar decisiones.

– ¿En Bali se empezaría a discutir la era post Kioto?

– Esto es así. Los compromisos que teóricamente se tomaron en Kioto no alcanzaron, ¿ahora qué hacemos? Entonces se habla de un acuerdo post Kioto, qué hacemos a partir del 2012 que es cuando finaliza el protocolo y si hacemos algo antes, o no. Los gases de efecto invernadero tuvieron un incremento notable desde los años 70, con más del 84% en particular del CO2. Y sigue en aumento año a año. Hasta ahora nada hizo que se redujeran, ni siquiera que se estabilizaran. Yo creo que los políticos que se reúnan en Bali no pueden hacer oídos sordos a este documento. La reunión de Valencia la cerró el secretario general de la ONU, con un discurso muy comprometido. Dijo: “los científicos ya dijeron todo lo que saben y es mucho. Ahora todos los países tienen que sentarse para tomar decisiones políticas”. Hay que ver si lo llevan a cabo. Es difícil porque cada país defiende sus intereses, Arabia Saudita va a querer seguir vendiendo petróleo, EEUU va querer seguir con su modelo económico, China e India están empezando a desarrollarse. Pero, por otro lado, Europa redujo claramente sus emisiones. En Europa, cada país, cada región, cada ciudad tiene su compromiso de reducir emisiones, cada uno de ellos aporta, así se debería hacer en todo el mundo.

– Suele sostenerse que frenar las emisiones implica una gran inversión y que frenaría el crecimiento económico ¿Es verdad?

– Yo creo que el resultado más positivo de todo esto, es que los economistas de este grupo calcularon que con invertir solamente el 0,12 % del PBI anual, se pueden evitar muchísimos de los efectos negativos. O sea que la inversión no es tan fuerte. Además la relación costo-beneficio es muy alta, si se toman las medidas adecuadas. Ahora, con una sola medida no alcanza. No son los biocombustibles los que van solucionar el problema, tampoco la energía solar o la eólica. Reemplazar al petróleo no es fácil. Necesitamos optimizar el uso de la energía, necesitamos energías renovables, necesitamos un conjunto de medidas. Pero si se toman, no se va detener el crecimiento económico mundial. Es un resultado de lo más importante y optimista.

– ¿Estados Unidos está tomando una postura diferente sobre este tema?

– Y, por lo menos, Bush ya no dice que el cambio climático no existe. El tema de los huracanes les preocupa mucho por lo que les pasó con el Katrina, entonces querían saber si iban a tener nuevos episodios similares. Uno de los resultados a los que se arribó es que si bien los países pobres van a ser los más impactados, eso no quiere decir que los países desarrollados no tengan un Katrina o una ola de calor como la que sufrió Europa, que mató a 20 mil personas. El riesgo es que vamos a tener más episodios extremos y hay mucha más gente viviendo en zonas vulnerables, hay mucha más gente pobre que ni siquiera está enterada de lo que está sucediendo y también hay mucha gente en los países desarrollados que también vive en lugares no adecuados. Si los políticos no manejan adecuadamente lo que está sucediendo puede repetirse lo que pasó con el Katrina.

– De los muchos impactos que genera el cambio climático, ¿cuáles son los que más la preocupan?

– Si uno piensa en los países africanos y ve cómo viven, cuánto dependen de la tierra, de su agricultura para alimentarse, y sabe que ellos se van a ver muy afectados por la sequías, que se están expandiendo, y que van a tener que migrar ante la poca disponibilidad de agua potable y los problemas de salud que eso acarrea, yo creo que son las poblaciones que se van a ver más afectadas. Por otro lado, esas sequías, no van a ser fáciles de frenar, por eso se tienen que tomar medidas urgentes de adaptación para esas poblaciones, que ni siquiera están enteradas del tema. África es el continente que más impactos va a sufrir. Personalmente, me preocupa mucho.

– Si pudiera ir a Bali, ¿qué les diría a los políticos allí reunidos?

– Yo pienso que ya no hay más excusas. Cuanto más demoremos en frenar las emisiones, más vamos a tardar en revertir la situación. El aumento de temperatura va a ser cada vez mayor, el impacto va a ser cada vez mayor. Entonces, cuánto más se demoren en tomar las decisiones, peor va a ser. Eso es lo que se ha observado y lo que se sabe que va a pasar. Entonces, si seguimos viendo cuánto petróleo le queda a Arabia Saudita, si Brasil ahora que tiene un yacimiento enorme cambia su posición, si China quiere avanzar con su desarrollo sin ningún tipo de control sobre sus emisiones, bueno, ya basta, así no podemos seguir. Lo que queremos es que los impactos que sabemos que se van a seguir dando sean cada vez menos negativos, y para lograr eso se deben tomar medidas ya.

Fuente: El Cable Nro. 672

Gabriel Rocca