Un acuerdo provechoso

El tramo final de los trabajos destinados a la construcción de un aliviador para el arroyo Vega implica la necesidad de intervenir en distintos puntos del área ocupada por Ciudad Universitaria. Las molestias que ocasionan las obras permitieron a la UBA negociar un acuerdo para que la Comuna porteña lleve a cabo una serie de mejoras estructurales en el predio a modo de compensación.

5 de febrero de 2009

Todos aquellos que regresaron a sus trabajos a principios del mes de febrero luego de las vacaciones se encontraron con un panorama muy revolucionado en el paisaje de Ciudad Universitaria. Un enorme pozo con una montaña de tierra a su lado en el área del parque de recreación del jardín de infantes; una especie de corralito de alambre justo detrás del mástil frente a la entrada principal del Pabellón II; un par de obras similares en distintos puntos del campo de Deportes; y muchos obreros trabajando en calles y veredas.

Este escenario es producto de la última etapa de las obras destinadas a la construcción del canal aliviador del arroyo Vega, que aumentará en un 80 por ciento su capacidad de drenaje para evitar que sus aguas inunden la zona de Belgrano cada vez que se produce una sudestada. La traza del canal, planificada al costado del curso de agua, ingresa al área de Ciudad por el norte, en la zona de la entrada a Deportes por la avenida Cantilo y atraviesa todo el predio, describiendo una diagonal que corre de norte a sur, para seguir su curso hacia el Río de la Plata saliendo justo atrás del estacionamiento del Pabellón II.

“Hace tiempo que estos trabajos se vienen coordinando con Dycasa, que es la empresa contratada por el Gobierno de la Ciudad para la realización de la obra. Ellos siguieron todos los pasos correspondientes. Hablaron primero con la UBA, con Intendencia de Ciudad, con Deportes y con las facultades involucradas. En el caso de Exactas tuvimos una participación muy activa a través de la Comisión de Hábitat”, explica Ana Svarc, secretaria de Hábitat de la Facultad.

En primera instancia Dycasa, por una cuestión de costos y rapidez, pretendía llevar a cabo todos los trabajos del trazado a cielo abierto, pero esa propuesta fue rechazada por los graves inconvenientes que provocaría. “Después de muchas idas y vueltas, se les permitió intervenir pero sólo a través de pozos, salvo en la zona del parque de juegos del jardín de infantes, dónde podrían trabajar a cielo abierto con la condición de que las tareas concluyeran en el mes de enero”, relata Svarc, y agrega, “como siempre, hubo algunas demoras, pero nos prometieron que esa parte de la obra va a estar terminada para la semana que viene”.

Además del sector del jardín, la obra requería la intervención en otros cuatro puntos. Uno de ellos era justo al final del estacionamiento, dónde los trabajos se realizaron entre octubre y diciembre del año pasado. Los otros tres, en los que ya se comenzaron a desarrollar las tareas son: detrás del mástil frente a la entrada principal del pabellón II; en el campo de Deportes detrás de la parada del colectivo 107; y a la entrada de Deportes sobre Cantilo. “En estos casos las labores se van a extender, de acuerdo al convenio, por 90 días -cuenta Svarc-. Lo que ocurre es que por desarrollarse a través de túneles los trabajos se tornan más lentos porque no pueden perforar el terreno con máquinas sino que tienen que utilizar martillos neumáticos y palas. Van a tardar más pero van a afectar menos la playa de estacionamiento y las calles de Ciudad”.

Dado que estos trabajos van a generar todo tipo de molestias para las personas que diariamente desarrollan sus labores en el ámbito de Ciudad Universitaria, la UBA solicitó que a cambio, la Municipalidad se haga cargo de una serie de obras de mantenimiento y reforma de la estructura del predio. El acuerdo quedó plasmado por escrito en un convenio rubricado a principios del mes de enero.

El listado de obras elevado a la Comuna fue elaborado a partir de solicitudes realizadas a Intendencia de Ciudad Universitaria por Deportes, Arquitectura y Exactas. Estas tareas ya se están desarrollando e incluyen, entre otras, 8.600 m2 de bacheo y la repavimentación de las calles internas, mantenimiento de juntas y la construcción de 20 lomos de burro de hormigón para obligar a que los vehículos reduzcan su velocidad de circulación.

También se va a ensanchar la calle frente al estacionamiento del Pabellón II para darle mayor fluidez al tránsito en las horas pico; se van a pintar sendas peatonales, separación de carriles, de manos, flechas de sentido de circulación y se van a colocar 75 carteles con señalización e información identificatoria de edificios. “Muchas veces la gente llega a Ciudad y le resulta muy difícil ubicar los distintos lugares. Lo hemos visto en el caso de remises y también de ambulancias”, señala Svarc.

Además los trabajos incluyen la construcción de 200 metros de veredas nuevas; poda de árboles de gran altura y plantación de nuevos ejemplares; reparación de 600 metros del alambrado externo; mantenimiento de luminarias e instalación de 17 nuevos postes de alumbrado; colocación de siete baños químicos para los choferes de las líneas de colectivos; mantenimiento de la red de desagües cloacales y pluviales e instalación de nuevas bocas de tormenta; y la limpieza por arenado del pórtico de acceso. Finalmente van a emparejar toda la superficie detrás de los pabellones 4 y 5 y van a desmalezar y mejorar toda la zona.

“Muchas de estas obras las veníamos solicitando desde mucho tiempo atrás pero nunca conseguimos los recursos para concretarlas –recuerda Svarc-. Siempre sostuvimos que como este es un espacio semipúblico, que es de mucha utilidad para la Ciudad y sus habitantes, esos fondos no tenían que provenir sólo de la Universidad”. En ese sentido, existe ya un convenio que data del año 2000, por el cual la Comuna se hace cargo del corte del pasto del predio y del mantenimiento de toda la red de alumbrado de Ciudad.

La idea es que todas estas obras se vayan realizando a lo largo de los próximos meses y que estén finalizadas antes de que se completen los trabajos relacionados con el aliviador. Svarc destaca la labor desarrollada en todo este proceso por Marcelo Sanés, intendente de Ciudad Universitaria y considera que finalmente se logró un acuerdo beneficioso para ambas partes. “El aliviador había que hacerlo porque va a mejorar la vida de muchos vecinos y para nosotros significa la concreción de obras que necesitábamos desde hace mucho tiempo. Yo creo que valió la pena”.

Gabriel Rocca