Una argentina en la Asociación
Geraldine Gueron, investigadora posdoctoral del Departamento de Química Biológica de la Facultad, es la única latinoamericana seleccionada como miembro asociado de la Asociación Americana del Cáncer. El cargo brinda la posibilidad de bregar para que los investigadores jóvenes de la Argentina que trabajan en el tema puedan obtener subsidios especiales o trabajos en colaboración.
Geraldine Gueron forma parte del Laboratorio de Inflamación y Cáncer, que dirige Elba Vázquez, e investiga en cáncer de próstata. En particular, está abocada a indagar el rol de una proteína antiinflamatoria (hemo oxigenasa) en la progresión del cáncer prostático. En el 2009 recibió dos premios por su trabajo, uno de ellos fue otorgado por la Asociación Norteamericana para la Investigación en Cáncer (American Association for Cancer Research, AACR), el Scholar in Training Award, que está destinado a investigadores jóvenes con el fin de financiar el viaje y la estadía en el congreso que organizó esta asociación en el 2009. También recibió un premio de la Prostate Cancer Foundation.
Ahora, la joven investigadora acaba de ser seleccionada como miembro del Consejo de Miembros Asociados de la AACR, por un período de tres años que comienza en la centésimo segunda reunión anual que se realizará en abril de 2011 en Orlando, Florida. Los otros tres miembros seleccionados pertenecen a universidades estadounidenses. Es más, es la primera investigadora latinoamericana que forma parte de ese consejo. “Es la primera vez que incluyen a alguien de Latinoamérica en un consejo de esta sociedad, lo cual marca un cambio, y nos legitima en el ámbito científico”, reflexiona Gueron.
La AACR, creada en 1907, es la asociación más antigua en el tema de la investigación en cáncer. Con su sede en Filadelfia, Estados Unidos, esta organización privada sin fines de lucro tiene la misión de prevenir y curar el cáncer a través de la investigación, la educación, la comunicación y la colaboración, y también acelerar la difusión de las nuevas investigaciones, según indica en su página web.
Asimismo, desde hace unos años esta asociación está enfocada en lo que se llama medicina traslacional, que consiste en vincular a los investigadores en ciencia básica con la comunidad médica así como con quienes efectúan investigaciones clínicas. De este modo, a través de seminarios y charlas, cada uno de los grupos puede beneficiarse con el aporte de los otros.
Esta asociación, que nuclea a muchas otras que existen en el mundo, edita seis publicaciones especializadas con referato, entre las que se encuentran Cancer Research, Clinical Cancer Research, y Molecular Cancer Research. Cada año organiza un congreso anual en el que participan alrededor de 17 mil investigadores, y convoca diversas reuniones científicas sobre temas específicos. Asimismo ofrece becas y subsidios para investigadores jóvenes y también formados.
“Para los que trabajamos en cáncer, es fundamental asistir al congreso anual que organiza la AACR, lo que no siempre es fácil debido a los costos de inscripción, además del viaje”, señala Gueron, y agrega, “en estas reuniones uno tiene la posibilidad de interactuar con los científicos más prestigiosos del mundo que están trabajando en cáncer”.
Gueron comenta que los investigadores más reconocidos que trabajan en las distintas áreas del cáncer se reúnen todas las semanas para compartir sus resultados, “algo que no es habitual en la comunidad científica, y que evidencia que su interés en la colaboración es genuino”.
Pertenecer al consejo asesor
El consejo del que formará parte Gueron se compone de muy pocos miembros, y tiene la función de fomentar el cumplimiento de los objetivos de la AACR para los científicos jóvenes que trabajan en cáncer, con el fin de que puedan acercarse a la comunidad ya formada, que tengan contacto con los grandes investigadores, armar mesas redondas para discutir temas, y poder tener oportunidades de trabajo y posibilidad de obtener subsidios.
Se trata de un cargo honorario, no rentado, y su tarea consiste en asistir a dos reuniones anuales, generales, y participar en reuniones mensuales de temas específicos.
“Para mí es importante formar parte, porque siento que represento a toda una camada de científicos jóvenes con muchas ganas de hacer cosas, pero que no siempre nos resulta fácil, porque los subsidios a los que tenemos acceso no nos alcanzan para comprar el equipamiento que necesitaríamos”, señala la investigadora. Y subraya, “teniendo esa posición, y conociendo las inquietudes de otros investigadores jóvenes, tal vez se pueda obtener algún apoyo significativo”.
Ese consejo actúa como un consejo asesor de los directores de la sociedad, a quienes les plantean los problemas y las necesidades de los científicos que recién se inician, y buscan la manera de brindarles a estos últimos las oportunidades para obtener subsidios, y establecer contactos para constituir colaboraciones.
“La idea es ponerme en contacto con jóvenes investigadores que trabajan en cáncer y ver las necesidades para armar proyectos en común, y acordar qué desearíamos que esta asociación nos ofrezca”, afirma la investigadora, y destaca, “quiero ir con una propuesta concreta para que se generen subsidios que contemplen determinada temática, o que se fomenten proyectos de colaboración”.
Fuente: El Cable Nro. 762

Facultad de Ciencias Exactas y Naturales - Universidad de Buenos Aires - Argentina