Una fábrica de ideas nuevas
Desde principios de 2009 se encuentra constituida legalmente Tolket S.R.L. una compañía surgida con el apoyo de INCUBACEN, la incubadora de empresas de base tecnológica de la Facultad. La firma, orientada a proveer soluciones originales a problemas planteados desde la industria, acaba de presentar un nuevo producto en las jornadas organizadas por el Instituto Argentino de Siderurgia.
El nombre Tolket proviene de la unión de dos vocablos de la lengua Tehuelche: tol y ket que significan idea y bueno. “Con Tolket buscamos transmitir nuestra misión de asistir con buenas ideas los desarrollos generados en el sistema científico-tecnológico, para luego transformarlos en productos industriales comercializables”, puede leerse en la página web de la empresa, cuyos socios fundadores son el físico Oscar Martínez, investigador del Conicet y profesor de Exactas, y el ingeniero mecánico Ulises Crossa, actual socio gerente de la compañía.
El hecho que derivó en el origen de la empresa hay que buscarlo en la década del 90 cuando, en el marco de un taller organizado por la Asociación Física Argentina, representantes de Techint se acercaron para plantear algunos problemas productivos que querían resolver. Uno de ellos dio lugar, años después, a partir del trabajo conjunto del Laboratorio De Electrónica Cuántica de la Facultad (LEC) y el Centro de Investigaciones Ópticas de La Plata (CIOp), al primer producto lanzado al mercado por Tolket. Se trata del Equipo Láser de Acreditación de Limpieza (ELAL), que tiene por objetivo medir el nivel de limpieza con que salen las chapas metálicas del proceso de laminación. Este desarrollo fue objeto de numerosos reconocimientos en el país y en el extranjero.
“La técnica actual de control de limpieza es muy rudimentaria, consiste en pegar una cinta scotch sobre la chapa, despegarla, volverla a pegar sobre un papel blanco y ver cuán oscuro quedó. Nuestro equipo se monta en línea y mide toda la chapa mientras pasa. Da la información en tiempo real y puede decidir, con la computadora de control, que parte de la producción va a lavado o no, lo cual es un ahorro de proceso y de contaminación ambiental muy grande”, explica Martínez.
La idea de la empresa, sin embargo, no pasa por montarse en la comercialización de un producto sino que apunta a proveer soluciones originales a diferentes problemas planteados desde la industria. “Nuestra idea pasa por resolver dificultades para las cuales no existe una solución en el mercado, porque si ya existe, es más barato comprarla. No estamos pretendiendo desde la academia sustituir importaciones sino hacer desarrollos novedosos”, asegura el investigador.
En línea con esos criterios, la firma acaba de vender el desarrollo de otro equipamiento, llevado a cabo por el LEC y el Laboratorio de Haces Dirigidos de la Facultad de Ingeniería de la UBA, a General Motors de Estados Unidos. Se trata de un accesorio para microscopios metalográficos, utilizados para la caracterización de metales, que permite medir la dilatación de la muestra y extraer información de propiedades termoelásticas de los metales, como por ejemplo la difusividad térmica. El sistema tiene una resolución muy alta, lo que permite controlar la microestructura del material. “Ellos lo necesitan –cuenta Martínez– para medir la calidad de los materiales que importan de China”.
No conformes con eso, Tolket acaba de presentar en las jornadas organizadas por el Instituto Argentino de Siderurgia el ELAL Mobile, una nueva versión del equipo de acreditación de limpieza. Se trata de un nuevo prototipo que, a diferencia del anterior, es absolutamente portátil. Pesa sólo 700 gramos, funciona a batería y permite su desplazamiento a cualquier punto de la planta que se quiera inspeccionar.
“El nuevo modelo resulta ideal para ofrecer servicios de medición a cualquier empresa que no quiera o no pueda pagar el costo de comprar un equipo e instalarlo de manera permanente”, comenta Martínez. Y agrega, “a nosotros este prototipo nos viene muy bien para mostrar en la industria cómo funciona el equipo. Esto, a los empresarios, les transmite más confianza que un folleto”.
En relación con los planes a futuro, Tolket espera concretar durante el año próximo la venta de varios productos que le permitan dar un salto cualitativo con la incorporación de varias personas más a la empresa. Esa proyección, por una curiosa situación, tendrá que sustentarse en los mercados externos. “Ocurre que, al visitar una industria nacional, si no les decimos que el producto lo estamos vendiendo en Estados Unidos o Europa lo miran con desconfianza. Por lo tanto, mientras no vendamos afuera no nos van a comprar adentro”, se asombra Martínez.
La filosofía de los fundadores de Tolket es muy distinta a la de aquellas empresas que tienen por objetivo capitalizarse para luego ser comprada por una empresa más grande y hacer una diferencia económica importante. “A mí me parece un error capitalizarse para vender. Nosotros queríamos generar un espacio en el cual se desarrolle y venda tecnología. El otro es el modelo americano. Pero en una economía como la argentina el peligro es que luego de vendida la empresa se vaya del país”, afirma Martínez y, en seguida, subraya, “vendo, hago una diferencia y después ¿qué hago? ¿Me jubilo y paseo por el mundo? ¿Ese fue el resultado de treinta años de investigación? Es un poco pobre. Puede ser bueno como solución personal pero me parece que el sistema científico no puede tener ese objetivo”.
Fuente: El Cable Nro. 762

Facultad de Ciencias Exactas y Naturales - Universidad de Buenos Aires - Argentina