Una historia en papel

Después de casi dos años de trabajo, está en imprenta “150 años de Exactas”, el libro de más de 400 páginas que condensa la historia de cada disciplina de la Facultad desde sus orígenes. A cargo del profesor Víctor Ramos, participan entre sus autores destacados protagonistas de las diferentes carreras. Editó Eudeba y se lanzará a la venta en la Feria del Libro.

21 de abril de 2016

Se espera que “150 años de Exactas” se convierta en objeto por estos días. En estos momentos está en imprenta y se apunta a que el próximo fin de semana llegue a La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Más específicamente, al stand de Eudeba, la Editorial de la Universidad de Buenos Aires, sello editor del libro. “A Seguro se lo llevaron preso”, bromea el geólogo Víctor Ramos antes de responder sobre la llegada del libro impreso a la Feria el sábado próximo. “No podemos estar con nuestro libro desde el inicio de la Feria, el jueves, pero el fin de semana va a estar ahí. Algunos viejos graduados me llaman a cada rato para preguntarme si ya está listo”, agrega. Ramos es Profesor Titular Emérito de la UBA e Investigador Superior del CONICET, con destacados aportes al conocimiento de la evolución geológica de los Andes, en particular. Pero no sólo se ocupa del pasado geológico del planeta sino que también lo motiva, especialmente, la historia de la Facultad. Fue por eso que el decano Juan Carlos Reboreda lo convocó a fines de 2014 para que asuma la función de compaginador y responsable de un libro que condense la historia de Exactas en el marco de los 150 años del aniversario de su creación. Si bien Ramos asumió el desafío inmediatamente, los tiempos no dieron y fue imposible cerrar la edición durante el año 2015. “Coordinar el trabajo de tantos autores y yo mismo escribir un capítulo, más ocuparme de buscar el material gráfico, trabajar con la diseñadora… Fue trabajoso y, a la vez, una gran experiencia. Aprendí un montón de cosas impensadas”, reflexiona.

“150 años de Exactas” es un libro de más 400 páginas, impreso en papel ilustración a todo color, de tapa dura, con 380 imágenes. Es un libro importante como objeto, podría decirse. Eudeba imprimirá mil ejemplares y tendrá un precio de venta de 600 pesos. Consta de 14 capítulos escritos por 19 autores, en su mayoría profesores de la casa (ver recuadro “Todas las disciplinas, todos los autores”) que abordaron, desde su propia especialidad, la historia de cada una de las disciplinas que integra la Facultad.

– ¿Cuál fue el concepto editorial de “150 años de Exactas”?
-Nosotros lo que pretendimos fue convocar a escribir a aquellos que conocieran la historia de su disciplina, tanto por haber vivido parte de esa historia como por referencias de otros que sí la vivieron. Tomamos cada disciplina por separado, no es una historia integral de la Facultad sino de sus disciplinas, sus carreras.

– ¿Hay algún factor común en todos los abordajes de los distintos autores?
– Creo que tomar cada disciplina por separado terminó por conseguir que se identificaran a los maestros de nuestros maestros y, a su vez, a los maestros de aquellos. Uno podría hacer una línea a la manera de una genealogía, indicando que tal profesor fue discípulos de tal otro, y ese, a su vez, discípulo de tal otro, y llegar hasta el origen de la Facultad con una sucesión de nombres de primera a nivel científico. Los distintos capítulos permiten confirmar que siempre hubo gente muy buena en esta Facultad y eso la caracterizó desde los inicios. Nos iniciamos como institución con cuatro profesores extranjeros de primer nivel y desde el vamos Exactas quedó muy identificada con el nivel de sus profesores. Y no sólo eso, a la enseñanza en sí se le sumaba la modalidad innovadora. Fue de las primeras que impuso los trabajos prácticos. Ya en el año 1900 se decía que una de las grandes características de la Facultad era que las clases teóricas se combinaban con ejercicios prácticos que se desarrollaban en modernos gabinetes. Descubrí muchas cosas leyendo y corrigiendo el trabajo de mis colegas, buscando material para verificar algunos datos. Me leí todo lo que se ha escrito sobre la historia de la Universidad de Buenos Aires.

– ¿Hubo datos, testimonios que le causaran sorpresa?
– Por supuesto, muchas. Pero lo que digo es que aprendí mucho, además de sorprenderme. Por ejemplo, no sabía que el doctorado en Química había sido tan importante. Los primeros egresados y los primeros profesores eran todos químicos, era una gran cantidad de gente formada en esa disciplina. Después de 15 años de producir químicos, aparecieron tímidamente en la Facultad algunos doctores en geología y en ciencias naturales. Como decía antes respecto de las generaciones pasadas, también aprendí que la excelencia actual no es mérito único de los presentes profesores sino que es una herencia que hemos recibido. Exactas siempre mantuvo eso. Un dato para tener en cuenta es que, cuando Luis Leloir estaba por recibirse de médico, se dio cuenta de que su formación en química no era buena y decidió estudiar química en Exactas. Desde sus raíces esta Facultad tuvo una impronta de calidad y de excelencia que la ha mantenido a lo largo de los años. De hecho, otra cosa que entendí es que esta Facultad no necesitaba que hubiera una reforma universitaria como la de 1919. Ya desde sus primeros años hubo concursos, se evaluaba por oposición y antecedentes…

– ¿Cómo fue su trabajo de compilador?
– Hice devoluciones sobre los capítulos que se fueron escribiendo, quedé muy conforme con todos los capítulos. Me preocupé mucho por las imágenes, el tipo de libro que pretendíamos requería fotos, imágenes que ilustraran tanta cantidad de texto. Fui a buscar material gráfico, fotos, planos, recorrí muchísimos archivos, en muchos hay acceso digital y en otro todavía hay fichas, por lo tanto dio bastante trabajo.

– ¿Cuál es el público para el que fue pensado el libro?
– El libro está dirigido a dos tipos de público: uno es los egresados, especialmente los que han conocido a los viejos profesores que se nombran en los capítulos. Y mi esperanza es que llegue a los estudiantes. Cualquier estudiante de cualquier carrera tendría que saber cuáles son las raíces de su disciplina, creo que eso le va a crear una identificación con la casa que es tanto más importante que el conocimiento que reciben en las aulas. Espero que el libro haga sentir la camiseta por Exactas y que conozcan que siempre la Facultad tuvo un lugar preponderante en el desarrollo del conocimiento de nuestro país.

Todas las disciplinas, todos los autores
El libro “150 años de Exactas” está compuesto por 14 capítulos, cada uno aborda una disciplina y fue escrito por uno o más autores. La introducción y el capítulo “La primera clase de Exactas y el inicio de la enseñanza de la Geología”, estuvieron a cargo de Víctor Ramos. El capítulo “La Ciencia en el Río de la Plata (1794-1865): desde Belgrano a Gutiérrez” fue escrito por Carlos Borches, miembro del
Programa de Historia de la FCEyN. La profesora María del Carmen Ríos, tuvo a su cargo el capítulo “Los inicios de la Química Biológica en Exactas”. Siguiendo con la química, el profesor emérito Roberto Fernández Prini escribió “El Departamento de Química Inorgánica y el INQUIMAE”, y Gerardo Burton, “La Química Orgánica en Exactas”. Fueron cuatro los autores del capítulo “Nacimiento y consolidación del Departamento de Industrias de la Universidad de Buenos Aires”: los profesores Juan Carlos Gottifredi, Silvia Resnik, Stella Maris Alzamora y Miguel Laborde. “El Instituto de Investigaciones Bioquímicas” estuvo a cargo del profesor Luis Quesada Allué, y los autores de “La Biología en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales” fueron los profesores Marta Mudry y Javier López de Casenave. “La Paleontología presente en la enseñanza desde el nacimiento de Exactas” fue escrito por la profesora Beatriz Aguirre-Urreta; “La Matemática en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales”, por Pablo Jakovkis, y “Una historia del Departamento de Física Juan José Giambiagi” por Esteban Calzetta. Los profesores Bibiana Cerne, Daniel Anaya y Leandro Díaz abordaron “Sobre la meteorología y la oceanografía en la Facultad” y “La computación en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales”, también a cargo del profesor Pablo Jacovkis. El capítulo que cierra, “La Facultad de Ciencias Exactas y Naturales hoy” es autoría del decano Juan Carlos Reboreda.
Armando Doria