Una relación muy particular
Lanzada la tercera convocatoria de los subsidios para proyectos de extensión “Exactas con la Sociedad”, que contará en esta oportunidad con un fondo total de 150 mil pesos, el Cable dialogó con los responsables de dos las iniciativas que fueron seleccionadas el año pasado. Los investigadores cuentan cómo surgieron y en qué situación se encuentran los trabajos.
Un manual para las cenizas
El 2 de mayo de 2008, luego de siglos de inactividad, entró en erupción el volcán Chaitén ubicado sobre la Cordillera de los Andes en el sur de Chile. El episodio provocó una lluvia de cenizas, que en Argentina, afectó principalmente a las ciudades patagónicas de Esquel y Trevelin.
El geólogo Alberto Caselli se encontraba en Esquel cuando se produjo el hecho y fue testigo de la falta de información que tenían las autoridades y la población para saber qué hacer en un caso así. “Ahí surgió la idea de hacer una recopilación de toda la información que había en Internet y sumarle la experiencia de, por lo menos, las tres localidades que habían sufrido caída de cenizas en los últimos años”, cuenta.
– Ante esa falta de información ¿cómo actuaron las autoridades de la ciudad?
– Lo primero que intentaron fue buscar material en Internet y no había nada. Entonces el intendente se comunicó con el pueblo de Los Antiguos, donde había ocurrido la erupción del Hudson, en agosto del 91. Ahí empiezan a tener algunos consejos de cómo actuar. En estos casos es fundamental actuar rápido porque si no se empiezan a generar todo tipo de problemas.
– Esa falta de preparación no debe ser exclusiva de Esquel.
– No, por supuesto. En Los Antiguos incluso, hablando con la gente de la municipalidad, nos decían que si les volviesen a caer cenizas también tendrían problemas para organizarse porque no se capitalizó la experiencia anterior con la confección un plan de contingencia.
– ¿Cómo se fue materializando el proyecto?
– Primero reunimos información de Internet. Casi todos los ejemplos se refieren a volcanes que tienen poblaciones muy cercanas. Nosotros a los volcanes no los vemos pero las cenizas, por efecto del viento, pueden llegar hasta la costa. Lo que tratamos de hacer fue adaptar esa información y enriquecerla con datos que obtuvimos en las localidades que sufrieron este tipo de episodios. Consultamos en Cavihaue, que sufrió una erupción en el año 2000, Esquel y Los Antiguos. Todas situaciones completamente distintas. En Caviahue cayeron cenizas sobre nieve en pleno invierno; en Los Antiguos cayeron cenizas gruesas de mucho espesor y en Esquel cayeron cenizas muy finas. El objetivo de esto es hacer un manual que quede abierto y subirlo a Internet que es una buena herramienta para escuchar comentarios y poder ir corrigiendo o agregando información.
– ¿Cuándo estará listo el manual?
– Quisiéramos entregar en estos días un ejemplar preliminar. Y digo preliminar porque nuestra intención es enviar copias a los municipios de Esquel y a Trevelin para que puedan leerlo y hacer una crítica del material. Una vez que nos lleguen esos comentarios, nuestra idea es enviarlo a un municipio que nunca haya sufrido una caída de cenizas. Posiblemente sea Junín de los Andes o Malargüe. Y, a partir de todos esos aportes, conformar un ejemplar definitivo.
– ¿Qué receptividad encontraron en los municipios en relación con este trabajo?
– En general lo vieron como algo muy positivo. Y también empezaron a surgir interesados de otras localidades que no sufrieron la caída de cenizas como Neuquén. Hay un montón de detalles que hay que tener en cuenta rápido para evitar mayores problemas. Por ejemplo, la ceniza es un material que con agua se cementa muy rápidamente. Entonces obstruye todo tipo de conductos. En Esquel fueron rápidos para tapar alcantarillas, porque si no, con una lluvia, la ceniza enseguida se escurre y las tapa. Eso genera una inundación. También surgen problemas en los autos, en las casas, la gente tiene que saber esas cosas para poder evitarlas. Por ejemplo, al limpiar no hay que tirar las cenizas con el resto de la basura, hay que disponer de un lugar para enterrarla de manera tal que no se filtre al acuífero y genere un daño posterior.
– ¿Durante las visitas a estas localidades notaste preocupación en las personas por el tema?
– Sí, había bastante preocupación. Especialmente en Esquel. En relación con el tema salud es una pena que no haya estudios prolongados sobre el tema. Estas cenizas que permanecen por mucho tiempo pueden generar problemas, posiblemente crónicos, y quizás toda la población puede estar afectada. En Esquel, por ejemplo, el director del hospital nos decía que en los días de viento atendían más casos de personas con problemas respiratorios.
– ¿Qué opinas del subsidio Exactas con la Sociedad?
– Yo creo que es una muy buena idea. Cuando uno investiga algo aplicado toma conciencia de lo importante que es el trato con la población. Nosotros aprovechamos este proyecto no sólo para ir a consultar a la gente, también dimos charlas en las escuelas, entregamos cuestionarios por intermedio de los maestros para tratar de obtener información de los problemas que tuvieron en las casas y después hablamos con autoridades, con bomberos, defensa civil, asociaciones agrarias y demás. Todo esto fue movilizando a la gente. Estos proyectos de extensión me parece que son muy importantes porque constituyen una veta por la cual uno pueda ayudar a la comunidad.
A mí me parece una buena manera de devolver a la comunidad lo que la comunidad aporta para mantener la universidad pública.
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Una red para la memoria
Hace algunos años, Claudio Dorso, director del Laboratorio de Física Estadística Computacional del Departamento de Física, estaba hablando sobre redes complejas durante un curso de física computacional. En ese momento se le acercó la física Inés Caridi y le preguntó si no creía que el tema podría tener alguna aplicación en las investigaciones relacionadas con la desaparición forzada de personas.
Allí comenzó un proyecto de trabajo, que los reunió con el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), con el objetivo de crear una herramienta informática para ayudar a esa organización en su trabajo de identificar, reconstruir la historia y el destino final de las personas desaparecidas durante la última dictadura militar. Una vez comenzadas las tareas se presentaron al subsidio “Exactas con la Sociedad” en busca de fondos que les permitieran seguir adelante con la iniciativa.
– ¿Qué son las redes complejas?
– Claudio Dorso: Una red compleja es simplemente un modo de expresar relaciones que se dan en un sistema dado, sea social, tecnológico, científico, etc. Por ejemplo, vos tenés una cantidad de individuos y conocés ciertas características suyas. Entonces a aquellos que comparten algunos de estos atributos los unimos con una línea y así vamos armando una red de relaciones que no tiene la forma de una cuadrícula, sino que es algo más complejo, dentro de la cual hay grupos que están más ligados entre sí que con los otros. En este caso, nosotros tuvimos acceso a la base de datos que había elaborado el EAAF y entonces, a cada persona le fuimos asignando atributos. Por ejemplo: militancia política, fecha de desaparición, lugar donde vivía y cosas por el estilo. Entonces empezamos a hacer foco sobre aquellos conjuntos de personas que aparecen muy relacionados entre sí para ver si se podía establecer una relación entre estos grupos de desaparecidos y determinados centros clandestinos en los cuales podrían haber estado detenidos.
– Inés Caridi: Ahora bien, ¿por qué las relaciones entre las personas desaparecidas son muy relevantes para el trabajo que hace el EAAF? Porque en base al conocimiento de cómo fue el método de desaparición de personas, ellos saben que es muy posible que grupos de individuos cuyos secuestros estuvieron muy relacionados entre sí, hayan estado detenidos en el mismo centro clandestino y, posiblemente, el destino final de esas personas haya sido el mismo. Para ellos, determinar los casos que están relacionados es muy importante porque los ayuda a acotar el número de personas entre las cuales buscar. Por ejemplo, una vez que saben que un grupo está muy vinculado y que algunos de ellos estuvieron en un centro, resulta probable que todo ese subconjunto haya estado en el mismo lugar.
– ¿De qué manera fueron avanzando con esta herramienta?
– CD: Cuando hicimos un primer acercamiento surgió un agrupamiento que no sabíamos a qué se debía porque ligaba a gente de muchas militancias diferentes. Hablándolo con gente del EAAF ellos nos contaron que la situación respondía al asesinato de un dirigente universitario muy popular. Al velorio había ido mucha gente y se convirtió en una especie de acto político. A muchas de esas personas las marcaron allí y luego las desaparecieron. Eso explicaba la aparición de un cluster tan grande. Es decir, nosotros formulamos el modelo y da lo que da. Después, para validarlo, necesitás mucha data histórica.
– IC: Seguimos avanzando para tratar de encontrar las mejores reglas para definir esta red. Llamamos “regla” a una forma de vincular los atributos para definir las conexiones de la red. Diferentes reglas dan lugar a diferentes redes. Por ejemplo, podemos definir que trazamos una línea entre dos personas si tienen la misma militancia, si desaparecieron con no más de cinco días de diferencia, si la desaparición de ambos ocurrió en lugares cercanos, etc. Así queda definida la red y luego se pueden reconocer los clusters. Además, existen los clusters de referencia, que son grupitos que la gente del EAAF sabe que están relacionados. Entonces si una regla es buena no debería romper la unidad de un cluster de referencia.
– ¿Cuál es el objetivo final de este trabajo?
– IC: El objetivo central es poder completar esta herramienta y que después la pueda usar la gente del EAAF por sí solos. Todavía no llegamos a eso pero estamos en proceso de alcanzarlo. Hasta ahora, sólo trabajamos con datos de Tucumán pero tenemos la intención de trabajar con ellos en otras regiones del país.
– ¿Qué los llevó a presentarse al concurso por este subsidio?
– CD: Nosotros ya veníamos trabajando en esto y nos dimos cuenta de que era importante viajar a Tucumán con el EAAF para trabajar con ellos “in situ”. Con el subsidio Inés pudo hacer dos viajes. A partir de esa experiencia empezamos a cambiar cosas. Además pudimos comprar una laptop que nos fue muy útil.
-¿Qué importancia le otorgan a la vinculación de la Facultad con la sociedad?
– CD: Estoy convencido de que la universidad tiene que tener necesariamente ese componente. Yo vengo de las ciencias duras, soy físico nuclear básicamente. Es muy gratificante trabajar en algo que apunte directamente a resolver alguna cuestión urgente de la sociedad. Porque esto me parece que es urgente, ¿no?
Fuente: El Cable Nro. 754

Facultad de Ciencias Exactas y Naturales - Universidad de Buenos Aires - Argentina